Bruselas pide una tarjeta europea para dar más movilidad a las profesiones reguladas

  • Un certificado electrónico permitiría a los profesionales interesados lograr un reconocimiento más fácil de sus cualificaciones. La unificación de la formación y de los exámenes de acceso puede resolver los desequilibrios entre la oferta y la demanda laboral.

La Comisión Europea (CE) ha propuesto la creación de una tarjeta profesional europea y la unificación de los sistemas de formación y de los exámenes de acceso para las profesiones reguladas, entre otras medidas destinadas a facilitar la movilidad de este tipo de trabajadores entre los países de la UE.

Estas son algunas de la acciones concretas más destacadas de la propuesta de revisión de la normativa comunitaria sobre cualificaciones profesionales, que fue presentada en rueda de prensa por expertos del Ejecutivo comunitario.

La propuesta pretende modernizar la normativa actual, adoptada en 2005, con objeto de resolver a los desequilibrios entre la oferta y la demanda laboral que se están produciendo en determinados sectores -y en especial, en el de servicios sanitarios- en los estados miembros, según explicaron los expertos.

En particular, la CE propone una simplificación de las normas y de los requisitos existentes para facilitar que profesionales como enfermeros; médicos; farmacéuticos; ingenieros; contables o arquitectos de un Estado miembro puedan ejercer en otros países de la UE.

Bruselas sugiere la introducción de una "tarjeta profesional europea", un certificado electrónico de carácter voluntario que permitiría a los profesionales interesados lograr un reconocimiento más fácil y rápido de sus cualificaciones a la hora de prestar sus servicios de forma temporal o de establecerse en otro Estado miembro.

Esta tarjeta se adaptaría a las necesidades y particularidades correspondientes a cada profesión, y ya ha sido solicitada por asociaciones profesionales europeas de enfermeros y guías de montaña, entre otros, según la Comisión.

Otra medida destacada es la introducción de marcos comunes de formación y de exámenes unificados de acceso profesional, a los que podrían acogerse los colectivos interesados en facilitar la movilidad y lograr un reconocimiento automático de conocimientos, cualificaciones y competencias.

En el caso de los profesionales sanitarios, se contempla la creación de un "mecanismo de alerta" para evitar que aquellos médicos o cirujanos que hayan sido inhabilitados en un Estado miembro puedan ejercer en otros países de la UE.

La CE también propone la creación de una "ventanilla única" en internet donde los ciudadanos puedan informarse sobre el reconocimiento de cualificaciones profesionales en otros países y realizar todos los trámites necesarios, en lugar de tener que acudir a varios organismos públicos.

Sobre el tema lingüístico -uno de los principales obstáculos para la movilidad profesional en la UE-, la propuesta establece que la evaluación de los conocimientos de idiomas de un trabajador "sólo debe hacerse después de haber reconocido sus cualificaciones profesionales", con vistas a evitar la discriminación por este motivo en una primera fase.

Entre otras medidas, la CE obligará a los miembros a proporcionar una lista de sus profesiones reguladas a nivel nacional en la que deberán justificar los requisitos de acceso para cada una de ellas, a lo que seguirá una evaluación de Bruselas para decidir si dichas profesiones pueden mantener el estatus de reguladas.

La propuesta deberá ahora ser debatida por el Parlamento Europeo (PE) y por los Veintisiete.

En la UE hay actualmente unas 800 categorías de profesiones reguladas, es decir, aquellos puestos de trabajo a los que sólo se pude acceder con un título específico o a través de un examen oficial.

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