El juez Pedraz deja en libertad al yerno de Conde, pero le retira el pasaporte

  • Tendrá que comparecer semanalmente y no podrá salir de España. El ex presidente de Banesto pasa la noche en prisión decidido a recurrir la decisión del juez.

Mario Conde ha pasado la noche en prisión decidido a recurrir la decisión del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que le ha retirado el pasaporte al yerno del ex banquero, incluido en la causa que investiga un presunto caso de blanqueo de 13 millones de euros procedentes de Banesto. Pedraz decretó el miércoles el ingreso en prisión de Conde y de su abogado Francisco Javier de la Vega, y el arresto domiciliario para su hija Alejandra, considerada por el juez el cerebro de la trama defraudatoria junto con el ex banquero.

Su abogado, Ignacio Peláez, ha asegurado que recurrirá en los próximos días el auto de prisión, porque "no hay nada" que sostenga las acusaciones contra el ex presidente de Banesto, que está dispuesto "a luchar y a dar la batalla" para demostrar que es inocente. Peláez ha asegurado que Conde ha afrontado "cabreado" pero "tranquilo" su nuevo ingreso en prisión, dispuesto a dar la batalla para demostrar su inocencia. También figura como investigado -antes imputado- en la causa el otro hijo de Conde, Mario, aunque en su caso el juez considera que ha sido utilizado por su padre "para instrumentar la trama defraudatoria", por lo que para él ha decretado comparecencias semanales en el juzgado, la prohibición de salir de España y la retirada del pasaporte.

Tras comparecer brevemente ante el juez, aunque no ha querido declarar, al yerno de Mario Conde, Fernando Guasch Vega-Penichet, se le ha retirado el pasaporte y se le ha impuesto la obligación de comparecer una vez a la semana; el yerno de Conde figura hasta 2014 como administrador de Black Royal Oak, una de las sociedades pantalla mediante las cuales Conde y su hija repatriaban fondos del extranjero. Además, dicha sociedad está domiciliada en la casa del matrimonio Guasch-Conde en Madrid.

Pero Black Royal es sólo una de las varias sociedades a través de las cuales Mario Conde y su hija organizaron una trama que desde el año 1999 ha repatriado al parecer a España fondos procedentes de delitos por los que el ex banquero ya fue condenado, y por los que cumplió algo más de diez años de cárcel: los casos Argentia Trust y Banesto. Se trata de Barnacla y Oleificio Español, a las que desde 1999 han ido llegando hasta 13,06 millones de euros: 5,6 proceden de Gallox (Suiza), 1,3 de Higher (Reino Unido), 2,8 de Dryset (Reino Unido), 445.000 de Matoral (Países Bajos), 393.000 de G.I Beteiligung (Luxemburgo), 66.500 de Mayfield (Islas Vírgenes), 4.922 euros de Rupani Jelly Fish (Emiratos Árabes), y otros 2,28 millones en efectivo.

La lista detallada de los importes anuales y el origen de los fondos la elaboró la propia Alejandra, como señala el juez en su auto. El magistrado no tiene dudas de que Mario Conde y su hija son los que han organizado la trama, en tanto que el hijo y el yerno del ex banquero son al parecer meros peones instrumentales. "Su hija Alejandra coordina con él la operativa desarrollada, y su hijo habría sido utilizado por aquel para instrumentar la trama defraudatoria", señala Pedraz en su auto.

También figuran como investigados el profesor de esquí de origen eslovaco Roland Stanek, que aparece como testaferro en alguna de las empresas de Conde, así como Francisco de Asís Cuesta Moreno, guardés en alguna de las fincas familiares y persona de confianza de la familia "aunque menos en los últimos tiempos". La otra persona investigada es María Cristina Álvarez Fernández, que también consta como administradora de algunas sociedades y que es la que más detalles ha proporcionado durante su declaración ante el juez.

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