El Gobierno de Letta obtiene un amplio respaldo del Parlamento

  • Salvo sorpresa, el primer ministro italiano recibirá hoy el voto de confianza del Senado En su discurso de investidura reclama medidas de crecimiento y más unión política en la UE

El jefe del Gobierno italiano, Enrico Letta, superó ayer en el Parlamento el primer voto de investidura a su recién constituido Ejecutivo de coalición al recibir la confianza de la Cámara de los Diputados (baja) con una amplia mayoría de apoyos.

Con 453 votos a favor, el Gobierno, que integran el Partido Demócrata (PD) de centroizquierda, el conservador Pueblo de la Libertad (PDL) de Silvio Berlusconi y la centrista Elección Cívica de Mario Monti, superó el primer voto de confianza a su investidura, previo al mismo trámite al que se someterá hoy en el Senado.

Letta anunció antes de recibir la investidura del Parlamento que viajará inmediatamente a Bruselas, Berlín y París para promover medidas en la Unión Europea (UE) que impulsen el crecimiento económico sin comprometer el equilibrio presupuestario.

Durante su discurso de investidura en la Cámara de los Diputados, el jefe del Gobierno italiano pidió una mayor integración en la UE, con una unión bancaria y mayor unión política, sin las cuales esta crisis se hará "insostenible".

"Las premisas macroeconómicas son las del euro y el Banco Central Europeo. Sólo con el saneamiento (de las cuentas públicas) Italia muere. Las políticas para el crecimiento no pueden esperar. No hay más tiempo. Muchas familias y ciudadanos están sumidos en la desesperación", dijo el nuevo primer ministro.

Letta advirtió que esa "vulnerabilidad" puede convertirse en "rabia y conflicto", como demuestra, dijo, el tiroteo registrado el domingo en Roma ante la sede del Ejecutivo, en el que resultaron heridos dos carabineros (policía militarizada) y una mujer por los disparos de un padre de familia desempleado.

Insistió en que "sin crecimiento y cohesión" Italia está perdida y en que será el empleo el primer objetivo que tendrá su Gobierno de coalición, integrado por técnicos y miembros del PD, del conservador Pueblo de la Libertad (PDL) de Silvio Berlusconi y la centrista Elección Cívica, de Mario Monti.

El primer ministro italiano aludió además al lastre que supone para ahora y para las generaciones futuras el elevado nivel de endeudamiento público del país, el 127 % del Producto Interior Bruto (PIB), un nivel que no quiere aumentar, a pesar de apostar por reducciones fiscales, sobre todo en las rentas del trabajo.

Recogiendo la principal exigencia de Berlusconi, Letta, quien tuvo muy presentes a los jóvenes y las mujeres durante su discurso, anunció que a partir de junio se suspenderá el pago del impuesto sobre la vivienda habitual que había reintroducido Monti y señaló que "debe superarse" este tipo de gravamen.

Aludió además a la necesidad de dar una nueva legitimación a la política, de apostar por una Justicia que permita garantizar las inversiones de italianos y extranjeros en pro del crecimiento económico, y anunció que los miembros de su Gobierno que también son parlamentarios no percibirán el salario de ministros.

Letta, quien formó Gobierno el pasado sábado, dijo que abolirá el actual sistema de financiación pública de partidos, que estudiará la aprobación de una especie de subsidio para las familias más necesitadas y recogió varias de las reformas institucionales promovidas por los "sabios", como la de la ley electoral, el fin del bicameralismo perfecto y la abolición de las provincias.

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