Visto y oído

Antonio / Sempere

A las tantas

SI alguien esperaba que la despedida de Antonio Gasset, después de treinta años en la santa casa de TVE, y en pleno auge mediático, iba a ser mimada, estaba muy pero que muy equivocado. Días de cine emitió su resumen del año con 75 minutos de retraso sobre el horario previsto. La 2, que está en todo, dicho sea sin ironías, decidió introducir un especial con motivo del atentado de Benazir Bhutto.

Días de cine se emitió al filo de las dos de la madrugada. Consecuencia. Quienes dejasen grabados sus aparatos en casa para archivar la edición se encontrarían una amplia charla entre Balbín y Bhutto, y de las mejores películas, ni rastro. Y digo yo que lo que apunto no es asunto baladí. Reportajes como los conforman el sumario de Días de cine podrían ser utilizados en las aulas. En unos momentos en los que ha quedado demostrado que los alumnos tienen serios problemas de comprensión lectora, los docentes podrían al menos intentar seducirles a través del audiovisual, e intentar atajos con los que regresar a los libros. El viaje de la literatura a la pantalla ha regalado momentos muy felices. Pero mucho me temo que pocos se molestan en grabar Días de cine para compartirlo con sus alumnos. Intuimos que serían escasos los que se vieron el programa y escucharon de viva voz despedirse para siempre a Gasset, haciendo un poco la pelota a todos los directores de TVE que en los últimos treinta años han sido, Javier Pons inclusive.

De boquilla, todo el mundo conoce a Gasset. Por el Youtube. Por los comentarios que se escuchan a la hora del café. Pero lo que dice estar al tanto de los contenidos y el alcance docente que pueden tener las piezas audiovisuales realizadas por Raúl Alda, Alejo Moreno o Fran Ventura, puede que no sea cosa de más de millar de curiosos. Una pena.

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