El buen yantar

Juncal / Dirección: C/ Corbeta, 1

Bar Huracán

HACE muchos años, enfrente del bar Huracán había un campo de hockey hierba. Sí, han leído bien, en otra época Sevilla tenía cuatro campos de hockey hierba; ninguno tenía hierba, pero eso es otra historia. En ese y cuando terminábamos los partidos todos nos íbamos a tomar una cerveza al Huracán.

Este bar no está en Los Bermejales. Está en la Barriada de Elcano. Creada en el franquismo como colonia modelo para residencia de los trabajadores de los, entonces, exitosos Astilleros de Sevilla. Era un barrio muy particular; ni Bellavista, ni Pedro Salvador, ni Heliópolis. Los vecinos decían con orgullo que ellos eran de la Barriada Elcano. Los niños iban al Claret, las niñas a la Compañía de María y las fiestas al Huracán. Allí se celebraban las bodas, bautizos y primeras comuniones y, sobre todo, se iba a la terraza; no sólo los sábados o los domingos, cualquier día era bueno para ir a la terracita del Huracán.

Antes tenían competencia: el Bilindo, Alfonso, La Raza, Baturone, pero ya no ha quien le haga sombra. Es la mejor terraza de Sevilla. Rodeada de plantas aromáticas, el suelo con un manguerazo en verano. Una terraza de las antiguas: sus manteles de papel, sillas de terraza y sus sabrosas raciones y medias raciones. Para empezar, unas gordales que parecen melones y unas buenas alcaparras. La cesta de pan es magnífica: regañás, pan de bollo y unos picos duros excelentes. La cerveza flojea, pero el tinto con casera lo bordan. Tratan con mimo al Tío Pepe o al Quinta y la Barbiana que te la traen en una cubitera para el último refrescón.

En los fritos le dan un revolcón a su vecino Palacios: las puntillitas se pueden tomar una a una. El adobo es de los antiguos, flojo de textura, duro en la carne y fuerte en el aliño. Los boquerones, cuando los tienen, los presentan en abanico y pegados por la cola. La merluza o el bacalao, fritos en tacos, un manjar. Son expertos en la carne y sobre todo en la época de caza tienen un estofado de venado para mojar pan.

Todo esto con un servicio de los antiguos, de andar pausado y larga atención. Todo en su tempo. La terraza tiene su filosofía, no hay prisas. El Huracán tiene su tiempo y es el de la Barriada Elcano, no el de Los Bermejales. Bienvenido seas tiempo de las terracitas.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios