Juan M. Marqués Perales

Blanco urge a no dar nada por perdido: "Ni Sevilla ni Málaga ni Huelva"

El cónclave de los socialistas comienza con una llamada al ánimo a los aspirantes · "Rajoy y Arenas son incompatibles con la democracia", mantiene el vicesecretario y ministro de Fomento

Si al PP rebosa una euforia que encierra un peligro, al PSOE le falta brío. Y eso se nota en las caras de algunos concejales y alcaldes andaluces, mejor situados, quizás, que algunos de sus compañeros del resto del país, pero inquietos ahora por el caso de las prejubilaciones. De esa carencia -de alegría, en definitiva- se encargó ayer el vicesecretario general socialista, José Blanco, en la convención municipal que arrancó ayer en Sevilla. "He leído -vino a decir Blanco- que los socialistas damos por perdida [la ciudad de] Barcelona; no damos por perdido nada, ni Barcelona ni Madrid ni Sevilla ni Málaga ni Huelva".

Tanto él como Manuel Chaves, presidente federal del PSOE, enviaron un mensaje central a los candidatos a las elecciones municipales que llenaron una de las salas más frías del Palacio de Exposiciones de Sevilla: a las encuestas se les puede vencer. Y es que los socialistas afrontan dentro de 100 días unas de los comicios más difíciles de los últimos ocho años. Con una crisis somatizada en más de cuatro millones de parados y un Gobierno central con una bajísima valoración, los aspirantes van a lanzarse a la campaña con una marca -la del PSOE- que les puede restar más que sumar. De ahí, las palabras de Blanco, convertido ya claramente, junto a Rubalcaba, en el tándem que vigoriza a su partido, cuando afirmó: "Es el momento de dar la cara por el PSOE, porque dar la cara por el PSOE es un acto de reivindicación política y de reivindicación social".

De este modo, el también ministro de Fomento quiso reivindicar las últimas medidas adoptadas por el Gobierno de Zapatero. "¿Sabéis para qué queremos bajar el déficit? Para no terminar pagando por la deuda lo que nos gastamos en sanidad", y así siguió desgranando medidas en un discurso de apertura claramente dirigido al ánimo de su partido.

"Es verdad -señaló-, que hemos llegado a otras elecciones municipales y autonómicas en mejor posición. ¿Y qué? No nos hicimos socialistas para luchar contra las encuestas, sino para trabajar por la gente".

El asunto de los sondeos estuvo muy presente tanto en las pláticas de Manuel Chaves como en las de José Blanco, conscientes de cómo pueden afectar éstas al espíritu del aspirante a las elecciones municipales, que si bien no son generales, sino locales, van a ser la primera prueba de fuego para un desgastado José Luis Rodríguez Zapatero.

Insistió bastante Blanco en que el objetivo del PP es la desmovilización del tradicional votante socialista. "Toda su estrategia -señaló sobre Rajoy- se basa en buscar el desestimiento de nuestra gente". Es cierto que los sondeos indican un fuerte retraímiento del voto socialista, aunque también un aumento, aunque mucho menor, del apoyo al PP. Con Rajoy y Arenas fue especialmente duro. Dijo de ambos que "son incompatibles con la democracia". Y apuntó del líder nacional popular que no tendrá una cuarta oportunidad de presentarse como la de Javier Arenas. El líder andaluz ha perdido tres elecciones frente a Manuel Chaves, y Rajoy, dos contra Zapatero.

"En Andalucía sabemos mucho de cómo se dan la vuelta a las encuestas", subrayó Manuel Chaves en su intervención en alusión a las elecciones autonómicas de 1996, cuando muchos sondeos daban por ganador al PP. Por eso lo de Blanco: ni Barcelona, que ha sido desde 1979 una capital gobernada por socialistas y que ahora corre peligro por el ascenso de CiU y la división del PSC, pero tampoco Sevilla, Huelva y Málaga.

O fue casualidad o José Blanco, como todo indica, conoce al detalle cuáles son los objetivos del PSOE andaluz. El primero, Sevilla, porque es una de las grandes capitales donde gobiernan y donde afrontan un cambio de candidato-de Alfredo Sánchez Monteseirín a Juan Espadas-, y después, Huelva y Málaga. En Huelva, el PSOE cree que su candidata, Petronila Guerrero, actual presidenta de la Diputación, puede quitarle al actual alcalde popular los concejales suficientes para que pierda la mayoría absoluta. Y en Málaga, buena parte de la cúpula del PSOE se está volcando en su candidata, María Gámez. Fue un empeño del presidente andaluz, José Antonio Griñán, al que se han sumado Felipe González -que la presentó- y, próximamente, Alfonso Guerra.

Y Jaén. No la citó Blanco, pero su alcaldesa, Carmen Peñalver, será una de las personas que cerrarán hoy la convención junto a Zapatero.

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