La ciudad y los días

carlos / colón

Corazón barroco de Sevilla

Alos amigos suelo descubrirles uno de esos tesoros en los que Sevilla abunda y los sevillanos desconocen. Es el pequeño grupo escultórico que representa la agonía de San José, situado en una hornacina del crucero del lado del Evangelio de la capillita de San José. Nos contaban las abuelas que San José es el patrón al que los agonizantes se encomiendan porque murió en brazos de su Hijo. Y esto es lo que el pequeño grupo representa con naturalidad conmovedora. San José, acostado, exhala su último suspiro, la Virgen llora desconsolada tras la cabecera de la cama y Jesús está tiernamente inclinado sobre él, sosteniendo con una mano la atormentada cabeza y cogiendo con la otra las manos de su padre; pero lo más emocionante no es este gesto, tan natural en quien atiende a un sufriente, sino la mirada que el Señor clava en el rostro de José.

Todo respira ese espíritu capuchino que aúna misticismo y cotidianidad. Como el canario de la sacristía que se oye cantar durante las misas, las tallas de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen, la boda de María y José o San José con el Niño Jesús de la mano; como la acogedora capilla de la Divina Pastora o el devoto y pequeño crucificado del presbiterio que, con los dos faroles de forja que brotan de la base de la cruz, da a la iglesia un aire de plazuela.

Traer lo eterno a lo cotidiano y proyectar lo cotidiano hacia lo eterno es lo que distingue a la capuchina capillita de San José, prodigio barroco que inserta su delicada monumentalidad en los trabajos y los días de la ciudad, vecina de los bolsos de Casal, los calentitos de la Casa de Soria, el Florero de las Novias, el ajetreo de Sierpes, el azulejo de Casa Calvillo o las voces de los loteros. No conozco imagen más auténtica de Sevilla que la fachada de la capillita de San José vista desde Sagasta, hermoso testimonio de ese tan natural y sevillano estar de Dios entre nosotros.

Esta capillita que tanto da a Sevilla necesita ahora de los sevillanos. Se ocupan de ella los voluntarios de la Asociación Pro Restauración de la Capilla de San José, organizando actos para recaudar los 80.000 euros necesarios para acometer las obras de emergencia. La restauración integral cuesta más de un millón de euros. Deben intervenir las administraciones públicas, por ser Monumento Nacional desde 1912. Y debemos ayudar los sevillanos. Porque esta capillita es la joya barroca del corazón de Sevilla.

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