El balcón

Ignacio / Martínez

Gordos

RUBALCABA ha lanzado una pedrada en el aperitivo de la Conferencia Política con la que el PSOE intenta recuperar el favor de la afición este fin de semana. Pero no nos gusta que nos pongan en evidencia. En una cumbre de la OTAN el presidente Clinton hizo un chiste sobre dos gordos presentes en aquella reunión, por él y por Helmut Kohl, y el canciller alemán a pesar de sus 140 kilos se cogió un mosqueo gordo. Hasta Obelix se ofuscaba con los romanos cuando lo señalaban como el gordo del poblado galo.

En la vida corriente es arriesgado hacer definiciones de los demás. Pero la periodista Montserrat Domínguez consiguió en una entrevista para el Huffington que el jefe de los socialistas definiese a las estrellas emergentes de su partido. Y tuvo un desliz, sobre su íntima enemiga Carme Chacón.

Montse citaba nombres y Rubalcaba lanzaba adjetivos. Hubo dos seguros. Susana Díaz es futuro y Patxi López, responsabilidad. Y cuatro dudosos. Como ya había dicho futuro, Madina fue sensibilidad; Page sería pragmático, pero se quedó en cercano; él mismo preferiría que otros lo calificaran pero se consideraba socialista, y Carme Chacón: "Mmm... a ver, cómo podría... Inteligente. Bueno, no, es un poco excesivo. No es que sea tonta, para nada, pero mejor… tenaz. Sí, tenaz". Patada en parte sensible.

Hacia el exterior, la Conferencia pone énfasis en la fiscalidad y diseña exenciones de impuestos para parados o rentas bajas y aumentos para ricos o empresas. Pero en la intriga interna pesará la falta de liderazgo. Se reclaman primarias. Las encuestas dan por amortizado a Rubalcaba y en la línea de salida rugen los motores. Hay tal necesidad de recambio que hasta llaman la atención personajes inconsistentes, por la sola razón de ser nuevos en escena.

Para salir del impasse, la Conferencia tendría que articular primarias auténticas en las que participen millones de simpatizantes como en Francia o Italia, no pantomimas como la andaluza de julio. Y después está la cuestión catalana en la que el PSOE tiene varios discursos. Griñán hablaba de federalismo cooperativo. Su sucesora reclama a Rajoy diálogo con Cataluña y reconocimiento de su identidad, pero sin darle un euro ni un privilegio mayor que a los demás. La cuadratura del círculo. Todo el mundo pone foco en Cataluña y nadie en los privilegios fiscales que se han otorgado a vascos y navarros.

Las hostilidades han empezado con la definición de Chacón: inteligente es excesivo, no es que sea tonta, pero le pega más tenaz. Seguro que habría preferido que la llamara gorda, como Clinton a Kohl.

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