Hoja de ruta

Ignacio Martínez

¡Llámame dios!

PLANTU, el caricaturista de Le Monde, inmortalizó a Mitterrand con una frase sencilla que el anciano y carismático presidente francés le decía a alguien: "¡Appelle moi Dieu" (llámame dios). De hecho, en el Partido Socialista galo dios era el nombre en clave con el que se aludía a su jefe incontestable en los 80. Años después, en España se difundió una conversación telefónica grabada por los servicios secretos al dirigente guerrista Chiqui Benegas, en la que se refería a Felipe González como dios. Y ahora Zapatero ha hecho un Gobierno con el que pretende entrar en el Olimpo.

Es lo que debe estar pensando a estas alturas el presidente catalán, José Montilla, compuesto y sin haber pillado algún ministerio estratégico e inversor, como pretendía. Los dos ministros catalanes se tendrán que ocupar de políticas nacionales con mayúsculas, como Defensa y Trabajo e Inmigración. De momento, las andanadas financieras de las últimas semanas de los consejeros de la Generalitat no han surtido efecto. Alguien ha pretendido que el nuevo es un Gobierno continuista, pero sólo seis personas siguen en él de las 16 que formaron el primer Gabinete Zapatero en 2004.

Manuel Chaves tiene trato antiguo con todo tipo dioses. Y no le ha sido imposible trasladar al neófito olímpico ZP, su voluntad de que Magdalena Álvarez continúe en el Ministerio de Fomento. La malagueña ha hecho bueno el aserto de que en política, como en la vida, lo que no mata engorda. Tendrá ahora una segunda oportunidad de convencer de la eficacia de su gestión. Por cierto, que el sábado festejó en la Feria de Sevilla su continuidad. Añadiré que baila las sevillanas mirando a los ojos, con todas las de la ley. La hemos criticado en estos cuatro años por falta de tacto, pero ella sabe ser encantadora y hasta seductora como nadie. La otra ministra andaluza es la gaditana Bibiana Aido que desde que tiene uso de razón no ha conocido otra cosa que al PSOE gobernando ininterrumpidamente en Andalucía y la mayor parte del tiempo en España. Ahora tendrá ocasión de modificar su idea, muy propia de los cuadros socialistas jóvenes, sobre la infalibilidad de sus líderes en el ejercicio del poder. Los dioses se vuelven simples mortales con el uso.

La comunidad autónoma tiene también a dos diputados cuneros como ministros de Exteriores e Interior. Y a dos asimilados, Bernard Soria, cuyo último trabajo científico estuvo en Andalucía, y la nueva ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, que es esposa del vicepresidente y cuñada del presidente de Amasua, la más importante empresa pesquera andaluza, con base en Huelva. Los dioses del deseo se han portado con el veterano presidente andaluz. Cuando sea él quien reparta carteras regionales el próximo fin de semana, ¿habrá alguna provincia más agraciada que otras? ¿Jaén, quizá?

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios