EL Gobierno vasco se irrita porque algunos futbolistas abertzales hayan impuesto que la selección de fútbol de su tierra haya adoptado el nombre de Euskal Herria en vez del tradicional de Euskadi (tradicional desde los años 30 del siglo pasado, no antes).

Bueno, hay que precisar que el Gobierno vasco vive en permanente estado de irritación, lo que no será obstáculo para que hoy, cuando la selección nacional de Euskal Herria -incluye, pues, los tres territorios franceses que carecen incluso de autonomía- se enfrente, en San Mamés, con la selección nacional de Catalunya, el lehendakari Ibarretxe presida el encuentro, junto al vicepresidente catalán, Josep Lluís Carod Rovira, otro cabreado sempiterno.

Mientras el Gobierno de España se dispone, al fin, a colocar a la nueva marca de Batasuna -ANV- fuera de la ley para impedir que los cómplices de ETA se sienten en el Congreso de los Diputados una vez que se ya no hay quien les mueva de sus asientos en numerosos ayuntamientos, el Gobierno vasco -irritado, eso sí- bendecirá con su presencia y su presidencia el aquelarre deportivo del nacionalismo radical. ETA se bate en retirada en todos los frentes, menos en el frente balompédico. Ni los más fanáticos de sus dirigentes imaginaban tal éxito cuando, en los años 90, comenzaron a reivindicar en sus comunicados el concepto Euskal Herria en lugar del clásico Euskadi, que vinculaban con el autonomismo alicorto e insuficiente para colmar las exigencias de un pueblo en marcha imparable hacia su destino.

Aunque ya apuntaba maneras con anterioridad, ha sido en los últimos tiempos cuando el Gobierno vasco se ha instalado de cabeza en el oportunismo (dícese de la actitud política que prescinde de los principios para lograr ventajas inmediatas). Consciente de que ANV va a ser ilegalizada, el PNV no para de hacer guiños al nacionalismo radical para que, a efectos electorales, vuelva a la casa del padre y engrose la causa de Ibarretxe y sus planes de construcción nacional y autodeterminación.

Por eso se mosquea con la selección de Euskal Herria, pero capitalizará el partido inane de San Mamés que jugarán mercenarios del fútbol que por nada del mundo aceptarían abandonar la Liga española -tan opresiva- y participar en una Liga de Euskal Herria con sueldos de Euskal Herria y retransmitida por ETB. Por eso se quejaba en Nochebuena del dolor de las víctimas de ETA y del dolor de las familias de los presos etarras que sufren accidentes de tráfico cuando han de echarse a la carretera para visitarles en la cárcel en días tan señalados. Por eso dicen que los integrantes de ETA recién condenados son perseguidos por sus ideas políticas.

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