la tribuna económica

Rogelio / Velasco

Sector exterior para salir de la crisis

NOS rondan a diario malas noticias sobre nuestra economía. La alta tasa de paro y el tipo de interés al que se coloca la deuda nos hacen pensar que todo es un desastre y que nos encontramos atrapados en una espiral de difícil salida. Sin embargo, hay también buenas noticias que nos indican que salir de la crisis es posible; una salida lenta, pero salida. Hemos conocido los días pasados las cifras de comercio exterior referentes al primer cuatrimestre del año y son magníficas. Las exportaciones han aumentado un 22,2% respecto del mismo periodo del año anterior, mientras que las importaciones lo hicieron el 16,2%, situando la tasa de cobertura en el 80,7%, casi cuatro puntos mayor que el pasado año. Además, resulta singular que hayan sido especialmente dinámicas las exportaciones de bienes de equipo, con un 24% y del mismo orden las semimanufacturas. Los productos químicos un 16%. Esto es, en todos los casos productos con valor añadido, manufacturados , y en algunos incorporando alta tecnología.

Estas son las mejores noticias que podemos recibir de la economía española. El mercado doméstico crece poco y hay que volcarse en la exportación para crecer.

Se podría afirmar que con cifras tan elevadas, es difícil crecer más. No es cierto. Mi experiencia en una gran empresa multinacional me indica que, cuando se gana algún contrato en el extranjero, por grande que sea, toda la maquinaria se pone en funcionamiento para cumplir con el contrato. Y se cumple. Siempre hay gran flexibilidad en una empresa que cuente con miles de empleados.

Las empresas españolas están jugando un papel positivo, en muchos casos ¿Y el Gobierno? Como hemos comentado en otras ocasiones, la política exterior española de los últimos años no ha ayudado mucho a las empresas. Se puede ir a Cuba y Oriente Medio de vez en cuando, pero ése no puede ser el eje de la política exterior de la octava potencia económica, que tiene un 20% de paro.

La pasada semana, Sarkozy realizó un viaje relámpago a Arabia Saudí para ejercer presión para que el AVE de Riad a Jeddah sea adjudicado a empresas francesas. El concurso, que debería haber sido fallado el pasado 15 de junio, ha sido aplazado hasta octubre y los medios implicados lo atribuyen a las gestiones francesas. El consorcio OHL, Talgo, Adif y Renfe se daba ya por ganador. Ahora tendrá que esperar y cunde el desánimo. Resulta extraordinario y muy significativo de las capacidades de este país en ingeniería avanzada, que hace veinte años nos construyeran el AVE y hoy seamos capaces de competir con aquellos que nos enseñaron. El ministro de Transportes del gobierno de Obama, dijo recientemente en su visita a España que el sistema español era el mejor del mundo, después de visitar muchos países. Parece que ni con ese importante apoyo vayamos a ganar en el Ave del desierto. Hay que viajar más, hacer más lobby, ir a los países que mueven el mundo económico para conseguir esos contratos de Estado en donde la influencia vale tanto o más que la calidad técnica o económica de los proyectos. Y contar de una vez con presidentes, ministros y consejeros que sepan hablar inglés.

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