hoja de ruta

Ignacio Martínez

Secuestro electoral

COMO la buena fortuna, los liderazgos políticos son efímeros. Unos más que otros. Javier Arenas lleva de líder del PP andaluz desde 1993, controlando todos los resortes de su partido, incluso durante los cinco años en los que figuró Teófila Martínez como presidenta regional. Es un caso similar al de Chaves en el campo socialista. Otro paralelismo es el de Zapatero con Aznar. Tuvieron mucha suerte al principio de sus mandatos y serias dificultades cuando llegaron los problemas.

El caso de Griñán es inédito: ha tenido que afrontar una sucesión de malas noticias, sin pizca de buena suerte. Y su liderazgo está tan discutido, que no se prolongará mucho en el tiempo. Quizá este fin de semana haya recibido su primera buena noticia. Si Rubalcaba es el candidato del PSOE en las elecciones generales, lo más probable es que no pueda impedir la llegada de Rajoy a La Moncloa, pero es posible que su impacto sobre la afición logre parar la entrada de Arenas en San Telmo.

Quizá por eso, el líder regional del PP está empeñado en que se convoquen elecciones generales ya. No quiere competir con Rubalcaba. Siempre ha dicho que no es partidario de la coincidencia de elecciones generales y andaluzas. Le alabo el criterio, pero dudo que sea sincero. Lo sabremos si Arenas gobierna, porque se ha comprometido a acabar con esta práctica ventajista inventada por Chaves en 1996, para ir cómodamente amparado en el paraguas de la política nacional y evitar examinarse sobre lo realizado en Andalucía.

La presunta insinceridad de Arenas se deduce de sus declaraciones de ayer: "Vamos a las elecciones del 22 de mayo a votar las políticas de Zapatero". No. El 22 de mayo se eligen concejales en toda España y diputados en las asambleas regionales. Y se vota sobre lo que hayan hecho en cada municipio o región los que gobiernan y los que estaban en la oposición. Pretender que en mayo se votan las políticas de Zapatero es poner esa convocatoria electoral bajo el paraguas de la política nacional, porque le conviene al PP. Exactamente lo mismo que Chaves ha hecho con las elecciones andaluzas en cuatro ocasiones, porque le convenía al PSOE.

Es lamentable que por quinta vez consecutiva vayan a coincidir estas dos convocatorias. No ha pasado en ningún sitio de España, salvo en Andalucía. Agotar las dos legislaturas, la nacional y la regional andaluza, no significa que no se puedan separar unos meses las respectivas convocatorias electorales. Y para más inri la ley electoral y el panorama político sólo ofrecen margen para elegir entre los dos grandes e Izquierda Unida. UPyD, PA o Equo tendrían escasas posibilidades de entrar en el Parlamento andaluz, pero mucho menos si se solapa esa convocatoria a las urnas con la nacional. El resultado es oportunismo y liderazgos eternos. Aburrimiento. Mala suerte.

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