PASA LA VIDA

Tolerancia a regañadientes

LLEGA hoy a su fin en Sevilla una de las barreras sexistas que han marcado la falta de espíritu fraternal en una celebración que exalta los valores evangélicos. Costumbres anacrónicas han confundido a muchas generaciones para considerar que salir en las cofradías era sólo cosa de hombres. Infinidad de mujeres católicas han contribuido a remachar un injusto reparto de papeles por el que ellas se dedicaban a criar a los hijos, a bordar, cocinar y lavar, mientras ellos tenían los conciliábulos cofrades como uno de sus entretenimientos y modos de relación social fuera del hogar.

Veinticinco años han tardado las cofradías de Sevilla en culminar un proceso de elemental equidad cuya espita fue abierta desde los Javieres. Ha tenido incluso vitola de conquista por la cerrazón para reconocer lo evidente. Intransigencia ideológica ligada a una concepción de la vida en la que se tenía por normal que sólo fueran hombres los jueces, los arquitectos, los abogados, los ingenieros, los fiscales, los notarios, los ministros, los registradores de la propiedad, los militares, los banqueros y hasta los directores de periódicos.

La Quinta Angustia, el Silencio y el Santo Entierro pasan por el aro de esa pequeña cuota de igualdad, tienen el dudoso honor de ser los últimos que presumen de dejar a las mujeres fuera. Y aceptan a regañadientes, monseñor Asenjo les obliga a dejar de demorar la cuestión. Se cierra un capítulo y comienzan a escribirse otros en la deseable e inevitable feminización de ámbitos que son de innegable relevancia en Sevilla. Los pregones tendrán que dejar de ser sólo cosa de hombres. Y las juntas de gobierno de las hermandades, el rango de hermano mayor, y la representación en el Consejo de Cofradías, han de ser, más pronto que tarde, encarnados por mujeres con voz,voto y mando. Darán largas y serán muchas las excusas. Pero no tendrán agallas para decirles a mujeres como Maruja Vilches que no son mejores cofrades que ellos.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios