Crónica levantisca

juan Manuel / marqués Perales

Torres caídas

PEPE Torres no aguantará mucho como alcalde de Granada, el partido que se ha mostrado más contundente con el ex delegado del Gobierno ha sido el PP. Sí, el PP, su propio partido, porque Ciudadanos amaga pero no censura, y así lleva desde el verano, y el líder del PSOE, Paco Cuenca, envió a un portavoz para que diese la cara. Como en otras ocasiones, Izquierda Unida ha sido el único partido que ha guardado la coherencia, ha denunciado cuando debía y, una vez producidos los efectos, ha solicitado una inmediata moción de censura. Lástima que este partido vaya a ser engullido en las fauces de Pablo Iglesias, gracias a que su fundador, Julio Anguita, se la va a arrimar en cuchara a su párvula boquita.

Pepe Torres no debía ser ya alcalde de Granada; si lo es, se debió a que Mariano Rajoy lo salvó a última hora de la noche en una conversación con Albert Rivera. Ciudadanos estaba dispuesto a dar la Alcaldía granadina al partido que la ganó, el PP, pero su candidato, Luis Salvador, no tragaba a Torres, de ahí que estuviese a punto de votar a favor del socialista Cuenca. Pero unas llamadas cruzadas entre Rajoy, Rivera, Juanma Moreno y Juan Marín procuraron salvar a Torres, con el compromiso de que el alcalde se marchase más adelante, al Senado o a su casa, ya se vería. Pero el alcalde incumplió el acuerdo, no se dio por aludido, quizás nadie se lo hubiese pedido con la suficiente claridad, así que tras la actuación de la UDEF, fue Dolores López quien le pidió que se apartase. En público, porque Juanma Moreno y Martínez Maíllo se lo solicitaron en privado. En el PP ya es un clamor: Hurtado debe salir de la Alcaldía, primero porque no se fían del todo; segundo, porque su caso es personal, no está relacionado con la financiación del partido, y tercero, porque Sebastián Pérez, presidente del PP granadino, es el alcalde que desea el partido. Rajoy ya no va a descolgar el teléfono por Pepe Torres, a quien se cree que iba por libre y en única compañía de su concejala de Urbanismo y vecina de bloque.

Parece que el PP otorga más credibilidad a la UDEF, que ya es decir, porque no se detiene a un cargo público a las 8 de la mañana en su casa para que, después, no merezca la pena ni ponerlo a disposición judicial, ni la Fiscalía comparte esta medida tan extrema. El caso huele un tanto a Aznalcóllar, la gran pifia de la UDEF, porque sobre Torres Hurtado pesan más sus resistencias ante la dirección que la constancia de una implicación personal en corrupción.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios