La ciudad y los días

Carlos Colón

El alcalde peonza

SE ha escrito muchas veces que el mudable Giraldillo es el mejor símbolo de la voluble Sevilla. Pero ya no es cierto, porque el alcalde le ha superado. Gira a tal velocidad, muda con tanta frecuencia, oscila con tanto arte sobre tan débil punto de apoyo ideológico, que más que veleta es peonza. El grueso de su orondo cuerpo de madera se lo procura el PSOE (aunque con las grietas que estos días se evidencian), pero la cuerda que le hace girar está en manos de IU. Girando, girando nuestro alcalde peonza dedica un día una calle a un antecesor suyo, otro se la quita y otro más se la devuelve; un día corta árboles y otro firma contra su tala; un día pone las catenarias y otro las quita; pertenece a un partido laicista pero no se pierde procesión, coronación o manifestación religiosa de todo tipo que le pueda servir de escaparate; preside un Ayuntamiento que un día colabora en la erección de un monumento a la madre del Rey y otro patrocina un concierto por la III República, en cuyo cartel la bandera constitucional (no la monárquica, sino la constitucional) cae por un reloj de arena para convertirse en la tricolor.

Trompo y trampa. Por muy laicista que sea su partido, de tanto ir a procesiones y funciones religiosas debería haber aprendido aquello de que no se puede servir a dos señores al mismo tiempo. Por escalar a su puesto y mantenerse en él, el alcalde permite que en una ciudad de 700.000 habitantes el partido que le sirve de taburete tenga una influencia que en manera alguna responde a los 25.772 votos que obtuvo en las últimas elecciones: el 8,37% de los emitidos frente al 41,84% obtenido por el PP (128.776 votos) y el 40,46 (124.534 votos) obtenido por el PSOE. En lo que a la oposición a la monarquía parlamentaria y el apoyo a la III República se refiere está claro que el PP no es un partido republicano y, que yo sepa, tampoco se incluye en los programas del PSOE la conversión republicana. De lo que se deduce que un partido votado por 25.772 ciudadanos utiliza el dinero público y el nombre del Ayuntamiento en el que sólo tiene tres concejales (frente a los 15 del PSOE y los 15 del PP) para promocionar una iniciativa republicana que no interesa al 82% del electorado: por tirar de la cuerda del alcalde peonza, los 25.772 votantes de IU pueden más que los 253.310 votantes del PP y el PSOE.

IU tiene derecho, por supuesto, a preferir la república a la monarquía parlamentaria y trabajar por ella. Pero no con dinero público y a través del Ayuntamiento de todos, confundiendo abusivamente la voluntad del partido con el servicio público y las instituciones.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios