La ventana

Luis Carlos Peris

Una calle en homenaje al perfecto desconocido

HABITUALMENTE, normalmente, el nombre de una calle debe ser una referencia que permita la memorización y, por supuesto, la identificación. Nombre de cosas relevantes, de lugares conocidos o de personas que hayan hecho algo que merezca la pena. Está claro que si el nombre de la calle lleva el de un asesino, pues se quita y en paz, no hay más que hablar, que tampoco es cosa de recordar a un tipo así. Pero en el cambio del nomenclátor se ve un sectarismo tan acusado que está llegando al peor de todos esos sectarismos, el del nepotismo. Se le pone el nombre del padre de un amigo, se fuma uno un puro, o una pipa, y en paz. Vaya tela del telón la que le ha dado al mandarinato vigente con el tema de las calles. Con el costo que lleva el cambio de nombre de una sola vía y la que están liando con esa ensalada de cambios que tiene como ingrediente especial el del homenaje al perfecto desconocido.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios