las dos orillas

José Joaquín León

Los castigos de Fomento

NO sé si será casualidad, pero apenas un mes después de la derrota del PSOE en las elecciones municipales se ha conocido un informe del Ministerio de Fomento que propone un grave recorte de las infraestructuras. Cádiz y Sevilla son dos de las provincias andaluzas afectadas. Y hay que precisar que la relación entre resultados electorales e infraestructuras las establece el propio documento de Fomento, que las incluye en uno de los apartados. Si es una casualidad, la han buscado ellos mismos.

Entre las obras que podrían verse afectadas hay dos que entran de lleno en lo intolerable. Una es el AVE entre Sevilla y Cádiz y otra la nueva autovía de la A 4 entre Jerez y Sevilla (entre Jerez y Cádiz ya existe). Estas eran dos de las presuntas obras emblemáticas del Gobierno de Zapatero en Andalucía, sin olvidar la implicación personal que tuvo el anterior presidente de la Junta, Manuel Chaves, en ambos proyectos. Aunque el actual presidente, José Antonio Griñán, no se ha dado por aludido después de publicarse el polémico documento.

Las obras de la Alta Velocidad ferroviaria van a paso de tortuga. Todos los ministros de Fomento, y el propio Rubalcaba en persona, dijeron que estaría terminada en 2012 para el Bicentenario de la Constitución que se celebrará en Cádiz. El informe reconoce el retraso en el tramo entre Las Cabezas y Utrera, así como la paralización del soterramiento en Puerto Real, y estima que antes de 2015 no estará terminado. Eso significaría que el Gobierno de Zapatero, en ocho años, habría sido incapaz de finalizarlo, a pesar de que se empezó a hablar del AVE a Cádiz en tiempos de Felipe González y se planteó cuando gobernaba Aznar.

El castigo de Fomento para negar la terminación de la autovía de la A 4 entre Jerez y Sevilla afecta a la Junta de Andalucía. La realización de esa autovía fue una de las condiciones que puso Chaves como alternativa para evitar el rescate del peaje de la autopista AP 4. Soy de los convencidos de que entre Sevilla y Cádiz, por el volumen de tráfico, debe haber una autopista de peaje y una autovía, como hay en la Costa del Sol entre Guadiaro y Málaga. Es fundamental para el desarrollo y para el turismo.

A estas alturas, después perder de las elecciones municipales, plantear la hipótesis de ralentizar o no terminar esos proyectos es una desfachatez, además de un signo más de incompetencia. Sólo nos queda un consuelo: en breve será altamente improbable que siga en el cargo José Blanco, el peor ministro de Fomento de la democracia. Lo normal es que sólo le queden unos meses; juega los minutos de la basura, como dicen en baloncesto, cuando la suerte está echada. Ese documento es papel mojado.

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