Ojo de pez

pablo / bujalance

Todo colgando

MIS allegados más íntimos aseguran que gano en pelotas. Y, bueno, no seré yo quien les contradiga. Pero el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, considera que la elegancia es en el varón directamente proporcional a la superficie de piel cubierta, mientras que en la mujer lo es a la inversa. Y, en parte, tiene razón: el ejemplar masculino suele permitir que le crezca el pelo hasta en los hombros, y esto juega en su contra sin paliativos. Según la ley de Torres Hurtado, para que una señora corone la cima de su elegancia debe moverse como Dios la trajo al mundo; pero si aplicáramos la misma norma a un caballero cualquiera, encontraríamos que lo que le queda colgando es, irremediablemente, más feo. Cabe subrayar que el alcalde habló de elegancia, no de chulos de playa ni de experimentos posmodernos para la normalización de la pornografía. De su alocución se puede deducir que ha leído Il Cortegiano de Castiglione, y que además ha sacado provecho. Torres Hurtado se delató de este modo como renacentista, así que, en el fondo y en la forma, su comentario jocoso resultaba más que apropiado para un encuentro con los alumnos más brillantes en Selectividad. ¿De qué debía hablar, si no? ¿De la coyuntura económica, de la situación de Grecia, de la promoción del talento? Mejor un poco de cultura general.

Más allá de la oportunidad del comentario y su carácter ejemplarizante (no sé qué opinará Javier Gomá de esto), también conviene interpretar las palabras del alcalde de Granada en clave de reivindicación. Por más que ciertos políticos jóvenes, liberales chachiguays y presuntamente sensibles, hayan ocupado puestos de enorme responsabilidad en los últimos tiempos, todavía resiste en España una derecha que disfruta haciendo estas gracias de barra de bar, que se considera chistosa y campechana, que mantiene álgida la escuela de Pajares y Esteso, que habla como si no se hubiese quitado el puro de la boca, que va pregonando por ahí su ignorancia a voz en grito y con mucho orgullo porque eso le acerca a los pobretones del pueblo llano, que entiende que burlarse de las mujeres y los mariquitas no le hace daño a nadie y que disfruta ocupando el puesto de honor ante la Virgen. Sí, puñetas, la derecha de toda la vida. ¿Creían acaso que la nueva es mejor? Pues ya ven, los liberales de ahora se mofan de los republicanos enterrados en las cunetas y ni siquiera piden perdón. Torres Hurtado sí lo hizo. Y esto le honra.

Total, que cuando el PP se promociona como el partido de la gente que madruga, ya sabemos a qué atenernos. Dadme un mondadientes y pondré a España en su sitio.

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