La ciudad y los días

carlos / colón

El crédulo idiota

LES recomendaba ayer un artículo y un libro como lecturas que ayudan a votar sabiendo lo que se vota. Cada cual es muy libre de votar lo que le plazca, ya que afortunadamente tenemos una imperfecta democracia burguesa y no una perfecta República Popular, pero sabiendo lo que hace. Del artículo de Marías, Veamos a quién admiras, traté ayer. Hoy le toca al libro recién horneado de Julian Barnes El ruido del tiempo (Anagrama). Es una novela, no un ensayo -lo aclaro porque ha puesto de los nervios a quienes no saben distinguir lo uno de lo otro-, que utiliza episodios reales de la vida de Shostakóvich para reflexionar sobre la opresión del arte bajo el comunismo. Parte de la asistencia de Stalin al estreno de la ópera Lady Macbeth de Mtsensk que, por orden del dictador, fue duramente condenada como desviacionista y decadente en el Pravda. En aquel 1936 de las grandes purgas eso podía significar el Gulag.

En la página 121, Barnes escribe, sirviéndose libremente de Shostakóvich, aunque los ejemplos son reales: "Le asqueaban más los famosos humanitarios occidentales que visitaban Rusia y decían a sus habitantes que estaban viviendo en un paraíso. Malraux, que elogió el canal del Mar Blanco, sin mencionar nunca que a sus constructores les forzaban a trabajar hasta la muerte. Feuchtwanger, que adulaba a Stalin y comprendía que los juicios amañados eran una parte necesaria para el desarrollo de la democracia. (…) Bernard Shaw era el peor… ¿Hambre en Rusia?, se había preguntado retóricamente. Qué tontería, me han dado tan bien de comer como en cualquier parte del mundo. Y fue él quien dijo: No va a asustarme usted con la palabra dictador. Y así el crédulo idiota se codeó con Stalin y no vio nada".

Si prefieren el rigor del ensayo a la libertad de la novela pueden leer Contra la censura: ensayos sobre la pasión por silenciar de Coetzee (Debate), El peso de la responsabilidad o Pasado imperfecto de Judt (Taurus), La experiencia totalitaria de Todorov (Galaxia Gutenberg) o el clásico de Aron El opio de los intelectuales (RBA). Todos tratan del comunismo y sus sayones intelectuales, lo sé. ¿Y los sayones de los fascistas? Es que estamos en España. Y aquí es la extrema izquierda populista-comunista la que asoma el hociquito (con bozal socialdemócrata de quita y pon, eso sí). Si estuviéramos en la Francia del Frente Nacional ampliaría la bibliografía.

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