LAS EMPINADAS CUESTAS

Amparo Rubiales

¿El fin de las autonomías?

ESTÁN pasando cosas muy graves; tanta gente sufriendo, que no podemos olvidar; ni una sola familia, con las excepciones de siempre, está exenta de problemas, pero la crisis no puede ser el pretexto para poner fin al consenso constitucional que tantos beneficios nos ha reportado; tener mayoría absoluta no es suficiente para acabar con las reglas del juego que nos habían permitido llegar a ser un gran país; con errores, graves, que hay que corregir, pero con una sólida base para seguir avanzando.

Hay que defender el consenso constitucional que nos trajo hasta aquí; el modelo social y territorial que nuestra Constitución regula, que están siendo desmantelados; de la ruptura del modelo social la gente es consciente, porque lo sufre en sus propias carnes, con recortes en los servicios esenciales, sin que se priorice el empleo; llevamos casi cinco años de crisis y las medidas adoptadas sólo nos han conducido a un menor crecimiento y a más desempleo; así no se soluciona el déficit y los países rescatados lo evidencian claramente. Se aprovecha la coyuntura para recortar derechos consolidados, para limitar la libertad y la igualdad; se intenta acabar con la democracia representativa y comienza el desmantelamiento del Estado de las Autonomías, con su desprestigio continuo, haciéndolas responsables de todos los males que nos ocurren, sin subrayar nunca las muchas cosas que prestan: educación, salud, dependencia y que, además, sirvieron para resolver un problema secular de articulación territorial, favoreciendo la convivencia entre territorios, sin privilegios de unos sobre otros, que hoy algunos quieren resucitar. ¿Que hubo errores en el camino? Sin duda. ¿Cosas que corregir? También, pero que son tan Estado como el Gobierno central, cierto, y que, de entre todas las CCAA, hay una, Andalucía, que se ganó su autonomía, más que ninguna otra, es parte de la historia.

Pretenden acabar con las autonomías, primero por la vía de su asfixia financiera, y, luego, por la democrática; ahora añaden el recorte de su representación parlamentaria, con una "solución" demagógica; los empleados por cuenta ajena no podrán ser diputados, por ejemplo, sólo algunos profesionales o rentistas; quieren hacer de las autonomías unos entes con descentralización administrativa, en el mejor de los casos, pero sin autonomía política, aunque quizás excepcionen con las denominadas "históricas": Cataluña, Euskadi y Galicia; hay un obstáculo en ese camino: Andalucía, que ya rompió, el 28 de febrero, ese modelo, y ahora lo ha vuelto a dificultar con el resultado electoral del 25 de marzo; ¿lo volverán a intentar? No se lo vamos a poner fácil.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios