Las dos orillas

José Joaquín León

Que pasen los banqueros

ZAPATERO está crecido después de que Sarkozy le ha conseguido un pase para el G-20. Ya no disimula. Ayer comenzó su ronda de contactos para recabar opiniones y acudir a la gran cita con la debida preparación. Para ello llamó a la Moncloa a los "agentes sociales", que son esos señores a los que el vicepresidente Solbes pide imaginación.

-Y empezaría por Rajoy, ¿no? Que es el líder de la oposición. ¡Un buen detalle!

Pues no, señor ingenuo, no. Empezó por los banqueros, como debe ser. Lo natural es que un partido que se denomina Socialista y Obrero empiece por los banqueros, y por los más importantes, por Emilio Botín y Francisco González, que presiden el Santander y el BBVA, respectivamente, que son los dos más grandes de los bancos, y por Miguel Blesa e Isidro Fainé, que presiden Caja Madrid y La Caixa, respectivamente, que nada más hay que ver su origen para entender que son el Real Madrid y el Barcelona de las cajas de ahorros. Es decir, que llamó a las figuras que juegan la Liga de Campeones del dinero, y esta vez pasó de los cajistas que no se han fusionado, a pesar del cariño y las ganas que le pone Chaves.

-¿Usted cree que Pablo Iglesias, si viviera hoy, hubiera llamado antes a los banqueros que a los sindicalistas?

Pues, probablemente sí, señora malas leches, supongo que sí. Tenga usted en cuenta que los sindicalistas de ahora tampoco son como los de la revolución industrial. Para un Gobierno moderno y progresista es un gustazo tener a líderes sindicales como José María Fidalgo y Cándido Méndez, tan comprensivos. Pablo Iglesias, que en gloria santa y laica esté, llamaría a estos dos sindicalistas al final, para que digan amén a todo lo que han decidido los banqueros, como está mandado y es de sentido común.

-¿Y con los empresarios qué pasa? ¿O es que en este país no hay empresas?

Pues algunas quedan, señor despistado, que todavía no han terminado de despedir a todos sus trabajadores. Los presidentes de CEOE y Cepyme tampoco son lo que eran. Llegará un momento en que sólo se representen a sí mismos. Así que el presidente Zapatero, con buen criterio, citó a Gerardo Díaz Ferrán y Jesús Bárcenas en la bulla del turno de tarde, para que quede claro que no pintan nada; y porque no podía más tarde, no fuera a ser que les cerraran la Moncloa.

-Siempre nos quedará Rajoy… Mariano tiene la última palabra.

Pues no, señor ingenuo, no. Me temo que será el último en enterarse, como de costumbre, y también dirá que sí a todo, por supuesto. Rajoy será llamado esta tarde. Se ha reciclado, y ahora es un hombre de consenso y diálogo. Zapatero llama al poder con imaginación. ¿Entienden por qué recibe primero a los banqueros?

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