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Helena Arriaza

Y no poder hablar con ellas

HOY quiero detenerme en una de las cancelaciones que de forma repentina ha llevado a cabo Mediaset. No me refiero a Todo va bien, que estoy totalmente de acuerdo con que por fin haya terminado. Demasiado tardaban. Lo que no entiendo es por qué en su lugar deciden alargar la patética serie Gym Tony pudiendo adelantar el horario de otros programas. Pero hay algo que entiendo menos aún: La cancelación, otra vez de mala manera, de Hable con ellas. El pasado miércoles por la noche el programa volvió a echar el cierre. Al menos, por si sirve de consuelo, esta vez Mediaset lo vende como un final de temporada y el regreso está asegurado. Es cierto que este late-show no es uno de los ejores programas de la historia de Telecinco, pero hay muchos aspectos que deberían valorar y no maltratar así a un formato que a los de casa nos entretiene. Sobre todo a muchos jóvenes, para quienes hay cada vez menos oferta televisiva en este país. No solo hay que emigrar a otros países para buscar trabajo. Hasta para buscar entretenimiento los jóvenes tenemos que recurrir en muchas ocasiones a canales y series extranjeras para ver algo hecho para nosotros.

Pero en las cadenas inevitablemente lo empresarial siempre gana a todo lo demás. Así que lo mismo que ocurrió en septiembre del año pasado vuelve a pasar ahora. Ha sido en los tres últimos programas cuando, desde que Sandra Barneda, Yolanda Ramos, Rocío Carrasco y Marta Torné regresaron en diciembre, los datos de audiencia han dado muestra de que los espectadores necesitan un programa nocturno de este tipo y que haya opciones más allá de Buenafuente.

Pues nuestro gozo en un pozo. Fulminan el programa. Tanto vendernos durante toda la temporada que la quinta presentadora estaba por llegar y al final no es que no vaya a llegar, es que las otras cuatro se largan. Qué engaño. El éxito de GH VIP ha hecho que se tome la decisión de cancelar Hable con ellas. Incluso han retrasado la emisión de capítulos de su serie estrella, La que se avecina, en favor del ojo que todo lo ve. Pero por otro lado estrenan programas como Levántate que no hay por donde cogerlo. El éxito del reality está haciendo que Telecinco lo explote al máximo: la gala de los jueves, el debate de los domingos, las conexiones con la casa en directo, los última hora de lunes y miércoles. Exagerado. La cadena prefiere rentabilizar la casa de los "loquitos" y deshacerse de otros formatos. Y si no se deshace de ellos hace que lo que ocurre en Guadalix ocupe gran parte del espacio. Sálvame, Sálvame Deluxe, El programa de Ana Rosa y Un tiempo nuevo se han convertido en esclavos del reality. Reconozco que soy fan de GH desde su primera edición pero entre el bombo que le están dando y los sospechosos cuidados a la imagen de Belén Esteban me está decepcionando.

La idea de Mediaset es que Hable con ellas regrese a la parrilla una vez que acabe el programa de Jordi González. Pero si en abril empieza Supervivientes, ¿no ocurrirá lo mismo? Yolanda Ramos se despidió este miércoles así: "Esto es así, ahora sí, ahora no, la vida. Ya no me quedan ni ganas de flipar, mira lo que te digo". Normal. Vaya manera de jugar con el trabajo de la gente.

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