Un referéndum que afecta a todos los europeos

PESE a que los referendos gozan por lo general de buena fama, lo cierto es que, como asegura el profesor Porras Nadales, suelen ser comicios de baja calidad democrática, porque polarizan a las sociedades y no dejan lugar al debate sosegado y matizado. Buena prueba de lo dicho lo observamos en el referéndum del Brexit, que se celebra hoy en Gran Bretaña y que ha dividido a la sociedad británica en dos bandos amargamente enfrentados por la permanencia o no de este país en la Unión Europea. Aunque ya sólo quedan apenas unas horas para saber el resultado definitivo, nadie se atreve a aventurar cuál de las dos opciones se impondrá. Es cierto que, en los últimos días, han mejorado las expectativas de los partidarios de que el Reino Unido siga integrado en la UE, sobre todo después del asesinato de la diputada laborista y europeísta Jo Cox, pero todo indica que, finalmente, será la gran bolsa de indecisos la que decidirá una cuestión que no sólo es vital para los británicos, sino que también afecta a los intereses de todos los europeos y, por tanto, de los españoles y andaluces.

La consumación del Brexit supondría un auténtico problema político y económico para Europa. Provocaría una crisis de identidad en la UE, que se tendría que repensar al ser abandonada por uno de sus principales socios. Además, las relaciones comerciales y financieras entre el Reino Unido y el resto de Europa, que actualmente son muy importantes, se verían seriamente restringidas con daños asegurados para todos. Aunque ya se han dado algunas cifras, todavía es imposible adivinar el impacto real de la separación del Reino Unido, pero se puede asegurar que éste será negativo, muy negativo, tanto para Gran Bretaña como para la UE.

El referéndum del Brexit nunca se tendría que haber celebrado y sólo se explica por el intento del primer ministro británico, David Cameron, de poner fin a la histórica disputa interna del Partido Conservador entre euroescépticos y europeístas. Es decir, que se ha usado una herramienta tan peligrosa y que afecta a millones de personas para arreglar el problema de un partido. En muy poco tiempo, Gran Bretaña ha sido sometida a dos referendos que han inyectado en su sociedad grandes dosis de tensión, el de autodeterminación de Escocia y el que se celebra hoy. Es un país fuerte y lo aguantará. Pero, ¿y la Unión Europea? ¿Podrá aguantar el Brexit? Sea cual fuere el resultado la respuesta debería ser afirmativa. El que Europa tenga un futuro en el mundo globalizado dependerá de que sepa permanecer unida pese a las tentaciones nacionalistas que históricamente la han asaltado.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios