LOS responsables de la investigación policial del caso Marta están convencidos de que la primera versión que ofrecieron los presuntos responsables del crimen es la buena y que el cadáver de la adolescente fue arrojado al río tras ser asesinada en el domicilio de Miguel Carcaño. La puesta en libertad esta semana del hermano de Miguel, al que no se podía tener más tiempo entre rejas por la endeblez de los indicios contra él, vuelve a poner en entredicho una investigación que logró poner entre rejas a los supuestos principales responsables, pero que luego se ha encallado en un juego diabólico en el que la peor parte se la lleva la familia de Marta y en el que el prestigio de las fuerzas de seguridad está sufriendo un fuerte deterioro.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios