PASA LA VIDA

Juan Luis Pavón

Una tragedia electrocutada

LA indolencia es madre de la imprudencia y plañidera de la tragedia absolutamente evitable. Vieja dama con extensos dominios en nuestra tierra, multitud de seguidores y profusión de viudas. Viste siempre con el manto de la disculpa y el embozo de la fatalidad. En tiempos de menor cualificación y mayor estulticia, la falta de rigor era campo abonado para sus fatídicas andanzas, la resignación todo lo bendecía, y cada cual se conformaba con que no le tocara verse en el cara o cruz. Ahora ya no puede ser así, y resulta escandaloso que esta sociedad, con más bienestar que formación, dé pie por indolencia, imprudencia e ignorancia a accidentes mortales que jamás deberían producirse. Las dos muertes registradas en 24 horas en la provincia de Sevilla son un escarnio a la seguridad laboral y al sentido común. Dos trabajadores fallecidos por electrocución en tareas previstas junto a líneas de alta tensión.

En un país que hasta hace pocos años era el colmo de la pasividad con su sangría de muertos en las carreteras por no tener acendrado el valor de la seguridad vial, se ha demostrado que antes y ahora era posible ahorrarnos muchos funerales. Sin embargo, todo ese esfuerzo institucional, mediático, técnico y coercitivo es el que falta en muchas facetas profesionales.

Fomentar la impericia, como se ha hecho de facto devaluando la educación, supone cruzar los dedos cada vez que uno está en manos del prójimo. La insensatez campa por sus fueros. El sistema de gestión del Hospital Marañón es triste ejemplo de cómo elevar el riesgo de contagio entre la carencia estructural y la individual. En los siniestros de Cantillana y Las Cabezas, el primero en una torreta de luz de una finca privada, el segundo manejando la cuba de un camión en las obras del AVE, igual de absurdos y vergonzosos son los errores de apreciación y las carencias de seguridad laboral.

La irresponsabilidad es la pareja de hecho de la indolencia. En los despachos y en los tajos. Pero siempre mueren los mismos.

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