Sevilla

El Cabildo podría bajar las tarifas para frenar la caída de visitantes a la Catedral

  • La ciudad perdió un 8,3% de viajeros de enero a julio, un periodo en que el templo metropolitano acusó más la crisis y redujo sus visitas un 11% · El vicario general anuncia un análisis en profundidad

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La pérdida de casi cien mil visitantes en siete meses merece una sesión de análisis. El Cabildo abordará en septiembre la caída del turismo en la Catedral, que es ya del 11% de enero a julio respecto al mismo periodo de 2008. Este descenso ha supuesto que dejen de entrar por taquilla cerca de 520.000 euros, siempre según un cálculo estimado. El vicario general de la Diócesis y deán del templo metropolitano, Francisco Ortiz Gómez, no descarta incluso que haya que rebajar las tarifas de entrada: "Una solución posible sería bajar los precios, pues es sabido que nuestro interés al cobrar una entrada no es el fin lucrativo porque sí, sino para los fines que todo el mundo conoce que tiene la Iglesia en Sevilla. En estos fines es donde precisamente va a repercutir negativamente una menor recaudación". El 30% de los ingresos por turismo de la Catedral van directamente al Arzobispado, que invierte el dinero en la construcción de templos en los barrios de nueva expansión de la ciudad y en la ayuda a los sectores desfavorecidos de la población.

Ortiz acusa especialmente la caída de visitantes en los grupos organizados: "Antes venían muchos cada día, formados por italianos, franceses y orientales, y ahora han desaparecido prácticamente". Precisó que el descenso de visitantes se registra en la Catedral desde octubre de 2008: "La caída generalizada del turismo nos ha afectado, como habrá afectado a otros monumentos, y conste que la Catedral de Sevilla no figura entre los más caros".

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informa de que el número de viajeros a Sevilla y su provincia bajó un 8,3% entre enero y julio, el mismo período que la Catedral perdió un 11% de visitantes, por lo que el templo metropolitano sufre aún más la actual coyuntura económica. El presidente de las agencias de viaje de Sevilla, Antonio Távora, defiende su propia tesis al respecto: "No es tanto que la Catedral padezca la crisis actual, sino que la generalización de vuelos de bajo coste que hay en aeropuerto de Sevilla nos trae turistas de bajo gasto, que no gastan más allá de la suela del zapato, visitantes de mochila y botellita de agua que no aportan valores añadidos para la actividad económica que genera el turismo. Hasta los hoteles se están vendiendo por debajo de su precio".

Távora asegura que la ciudad de Sevilla está y fue preparada para otro tipo de turistas, "pero nos llega el de menor poder adquisitivo, el de jóvenes que vienen a una noche de movida en Sevilla gracias a los vuelos de bajo coste, el de gente que ni siquiera se molesta en visitar la Catedral". En un análisis regional, el mismo representante de las agencias de viaje destaca que "nos hemos hartado de vender Andalucía como destino de sol y playa, que es el que menos dinero deja, y ahora se le añade el de bajo coste".

La delegada de Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, Rosamar Prieto-Castro (PSOE), se fía más de su propia percepción personal para valorar la situación: "Percibo muchísimos turistas en Sevilla, a pesar de los días de fuerte calor, lo cual me sorprende bastante. Ocurre que gastan menos y recortan visitas como las de la Catedral. Los hosteleros también están notando que mantienen el número de clientes, pero que el gasto es menor. La crisis se nota, no hay más explicación".

La Catedral expende una entrada general de 8 euros, una reducida de 2 euros para pensionistas y estudiantes menores de 26 años, y una gratuita para naturales o residentes en la Diócesis de Sevilla, menores de hasta 16 años acompañados por un adulto, discapacitados con un acompañante y desempleados. El balance del pasado junio fue de 10.336 visitantes menos, por lo que se vendieron 7.706 entradas menos de adulto, 930 de reducidas y 1.700 de invitados, respecto al mismo mes del pasado año.

La primera consecuencia de la caída del número de visitantes es que el Cabildo ha suspendido las grandes obras de conservación de la Catedral hasta que remita la crisis. Está pendiente la restauración integral del Patio de los Naranjos, incluida la limpieza de la fachada que da hacia la calle Alemanes. Sólo en el caso de que haya ayudas públicas se afrontarían ahora dichos proyectos.

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