el conflicto del taxi | la negativa municipal a acabar con el monopolio en la terminal

Cabrera veía "idóneos" los turnos cuando dirigía el Instituto del Taxi

  • El delegado de Movilidad defendió en el año 2001 el sistema de turnos rotatorios en el aeropuerto, que ahora rechaza

  • Creía que la demanda estaba cubierta y que los taxistas querían rendir en San Pablo

La parada de taxi del aeropuerto de San Pablo. La parada de taxi del aeropuerto de San Pablo.

La parada de taxi del aeropuerto de San Pablo. / Juan Carlos Vázquez

Comentarios 8

El delegado de Movilidad y Seguridad en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Carlos Cabrera, se opone radicalmente a la instalación de los turnos rotatorios en la parada de taxis del aeropuerto de San Pablo. Argumenta su negativa en que "posiblemente la demanda de taxis no estaría atendida con los turnos rotatorios porque hay que ver si hay la suficiente oferta". Así al menos lo ha dicho públicamente en varias ocasiones.

No siempre pensó lo mismo. En abril del año 2001, tras unos incidentes entre taxistas ocurridos en la terminal, el Ayuntamiento impuso los turnos en la parada del aeropuerto. Cabrera era entonces el director del Instituto del Taxi, mientras que el concejal de Tráfico era Blas Ballesteros. La medida duraría apenas unos meses, pero entonces Cabrera no sólo se mostró a favor de ella, sino que la definió como "idónea".

Así consta en el acta de un consejo de gobierno del Instituto del Taxi, celebrado en la Casa Consistorial el 27 de abril de 2001, a la que ha tenido acceso este periódico. En ella, queda recogido un informe presentado por el entonces director del Instituto acerca del funcionamiento de los turnos en el aeropuerto, que habían comenzado a funcionar a principios de mes. Había en aquella época 2.305 licencias y el calendario se establecía en seis grupos, cada uno identificado con letras de la A a la F, de forma que quedaban 384 taxis en cada grupo. "La demanda de servicio en el aeropuerto según los estudios realizados se estima, por tanto, sobradamente cubierta con los grupos organizados", decía Cabrera. Ahora, sin embargo, sostiene todo lo contrario.

El informe del director del Instituto del Taxi continuaba diciendo que había hecho "un continuado y puntual seguimiento al servicio", un trabajo en el que habían colaborado la Policía Local y la Unión Sevillana del Taxi. Ese estudio le había permitido "constatar la idoneidad de la medida, pese a las interferencias protagonizadas por el grupo de habituales en aquellas paradas que se oponen al sistema, intentando disuadir con amenazas y otras actuaciones violentas la libre concurrencia de otras licencias, que la respuesta obtenida pone de manifiesto que efectivamente tienen interés en acudir".

Sostenía entonces Cabrera que "la demanda de los usuarios del servicio en el aeropuerto se encuentra adecuadamente atendida" y que el número de taxis que acudían a la parada de la terminal, siguiendo el turno rotatorio implantado, "arroja una cifra estable equivalente al 65% sobre el total de licencias de cada grupo".

El edil alega ahora que la demanda no estaría atendida, lo contrario a lo que opinaba en 2001

"Ello nos permite concluir que existe un interés por parte de los titulares de licencias en que se garantice la libre concurrencia a las paradas del aeropuerto, que el sistema da una respuesta ordenada a este interés, y que el sistema es, por el momento, adecuado y suficiente para atender la demanda generada en estas paradas", insistía el actual edil en su informe. Cabrera exponía que, por tanto, no cabía ampliar los turnos ni añadir más letras, puesto que ello "incidiría en la duración del servicio y en su menor rentabilidad".

Hace 16 años se impuso un sistema con seis turnos con 384 taxis cada uno

El informe de Cabrera concluye que "es obvio" que el Ayuntamiento debe continuar "atento a la valoración de resultados" y, en el caso de que fuera necesario, ampliar los turnos a más de una letra, "ya que ante todo ha de garantizarse un servicio de calidad en el aeropuerto, y al Instituto le corresponde velar por que así sea". Fuera ya del informe, el acta también recoge que Cabrera planteó "que existe una propuesta verbal para que se autorice la prestación de servicios continuados en el aeropuerto a determinados taxistas, que por su avanzada edad o padecer algún tipo de enfermedad, el servicio les resultaría menos gravoso", y añadía que era un "cupo muy limitado" de profesionales los que se encontraban en esta situación.

En aquella sesión estaban presentes, por parte del Ayuntamiento de Sevilla, los concejales Blas Ballesteros, José Gallardo, Victoria Martínez Ocón, Ignacio Flores, Jaime Ruiz y Paula Garvín. También asistieron los representantes de la Unión Sevillana del Taxi José Padilla, Jorge Vázquez y Antonio Isorna. Por parte de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Sevilla fue Miguel Ángel Rivas, por UGT Manuel Romero y por CCOO Manuel Sánchez. También estaban presentes funcionarios de la Secretaría General y de la Intervención General del Consistorio.

Algunas de las organizaciones presentes, como la Unión Sevillana del Taxi y UGT, se mostraban también a favor de los turnos rotatorios. Ahora, sin embargo, se oponen a ellos, como demostraron con sus votos negativos a la propuesta de Ciudadanos de implantar esta medida en el aeropuerto de San Pablo, que se debatió en el último consejo de gobierno del Instituto. Según el acta, los representantes de ambas entidades "coinciden en manifestar su satisfacción por los resultados que avalan la bondad de la medida, la normalización del servicio justifica que se continúe en la misma línea".

El entonces concejal Blas Ballesteros alertaba de prácticas mafiosas en la terminal

Los turnos en el aeropuerto habían comenzado a funcionar el 1 de abril de 2001. El día 2, el Instituto del Taxi celebró otro consejo de gobierno en el que, entre otras cuestiones, también se analizó la situación en San Pablo. Esa misma mañana los representantes municipales se habían reunido con el subdelegado del Gobierno y el jefe superior de Policía, en la que consensuaron un plan para evitar los piquetes. Poco antes se habían registrado incidentes que derivaron en aperturas de expedientes a numerosos taxistas. En aquella sesión del Instituto, el delegado de Tráfico, Blas Ballesteros, recordó que el Ayuntamiento "llevaba más de diez años para dar solución a este asunto". "Es imprescindible que abordemos la situación con una voz única, defender aquello es defender una práctica de naturaleza mafiosa", dijo Ballesteros, y así quedó recogido en acta.

Los turnos rotatorios desaparecieron al año siguiente y, dieciséis años después, un grupo de taxistas sigue teniendo el monopolio sobre la parada del aeropuerto e impide mediante amenazas, coacciones y sabotajes trabajar allí al resto de profesionales del sector. Pese a ello, el delegado de Movilidad ya ha dejado de apreciar la idoneidad de los turnos rotatorios.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios