Crece la tensión a cinco días de los paros de autobús

  • El sindicato de conductores ASC extiende la huelga de Tussam en Feria a las líneas de Casal que conectan Sevilla con siete municipios del área metropolitana

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La negociación entre la dirección de Tussam y el comité de empresa, que preside el sindicato de conductores ASC, no ha dado aún sus frutos cuando faltan cinco días para la huelga en Feria. La posibilidad de llegar a un consenso entre las partes se alejó ayer, a raíz del anuncio de la delegada de Fiestas Mayores (previa autorización del edil de Movilidad) de que se contratarán autobuses privados si no hay salida al conflicto.

Aún así, el secretario general de CCOO de Sevilla, Rafael Serra, pidió a las dos partes en conflicto un esfuerzo para encontrar una salida consensuada, pero también criticó a los responsables municipales por sacar a relucir ahora los incidentes de la última huelga de mayo de 2007 en Tussam.

Sí se produjo un avance a última hora de la noche, cuando Tussam planteó la opción de renunciar al despido, que no a otro tipo de sanción, de los ocho trabajadores encausados y expedientados por los actos vandálicos de la huelga de 2007, siempre que se desconvoque la huelga y la Justicia archive el expediente penal. UGT, CCOO y el Sindicato Independiente aceptaron la propuesta y se comprometieron a defenderla y someterla a referéndum en una asamblea que deberá celebrarse el viernes como muy tarde. ASC y CGT rechazaron la proposición.

La segunda huelga convocada en Feria es la de los autobuses metropolitanos de Casal, que operan en las líneas que conectan Sevilla con siete destinos de la corona y en las de barrio que llegan a Torreblanca y Parque Alcosa. Los municipios afectados por los paros son San José de la Rinconada (líneas M-111 y M-112), Alcalá de Guadaíra (líneas M-120, M-121, M-122 y M-123), Montequinto (M-130), Santiponce (M-172), Alcalá del Río (M-212), Carmona (M-220) y Utrera (M-221). Casal es una de las ocho empresas de transporte que gestiona líneas metropolitanas.

El sindicato de conductores (ASC) ha convocado los paros en las dos empresas, en teoría, por motivos distintos. Según Francisco Javier Márquez, secretario general de ASC en Casal, "es una casualidad que esta huelga coincida con la de Tussam. Es la mejor fecha para hacerla porque buscamos la época más emblemática" para reclamar mejoras salariales y laborales, unas reivindicaciones que ya se plantearon en la huelga de cinco días del mes pasado. En la convocatoria de huelga en Casal, aprobada el 26 de marzo, el sindicato ASC pide mejoras de las condiciones laborales que tienen que ver, según Márquez, con una subida de 300 euros mensuales en la nómina de los conductores para situar el sueldo neto en 1.200 euros. El sindicato niega la versión de la dirección relativa a los salarios medios ("La dirección dice que cobramos 1.300 euros netos, y si fuera así yo firmo aquí mismo y desconvoco la huelga") y critica que sólo haciendo muchas horas extras (jornadas de 11 a 13 horas) los chóferes consiguen sobrepasar los 900 euros, por lo que reclama un salario más alto por ocho horas de trabajo, sin tanto sacrificio. La mejora de la seguridad en los vehículos (mamparas, frenos ..) es otra de las reivindicaciones.

Las dos huelgas al mismo tiempo evidencian la creciente influencia del sindicato corporativo de conductores, con presencia mayoritaria en las dos empresas; y, por contra, la progresiva pérdida de representatividad de los sindicatos de clase en el sector del transporte de viajeros. Los conductores copan el grueso de las plantillas (más del 74%), por encima de los de talleres y administración, y se sienten más representados hasta ahora por un sindicato corporativo que prefiere el estilo combativo y duro.

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