Sevilla

Procesado un empresario por la muerte de una mujer que recogía naranjas

  • El juez instructor le imputa un delito de homicidio imprudente.

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El Juzgado de Instrucción número 18 de Sevilla ha procesado por un delito de homicidio imprudente al empresario imputado por los hechos acaecidos el día 10 de febrero de 2011, cuando una trabajadora falleció y otro operario resultó herido mientras se encontraban realizando la recogida de las naranjas de los árboles de la ciudad hispalense.

Fuentes judiciales informaron a Europa Press de que el instructor del caso ha dictado auto que transforma las diligencias previas en un procedimiento abreviado que se dirige contra el empresario Pedro R. L., que se encuentra en libertad provisional tras abonar una fianza de 6.000 euros y al que se imputan los delitos de homicidio imprudente y contra los derechos de los trabajadores. Los hechos sucedieron el 10 de febrero de 2011, cuando dos trabajadores resultaron heridos mientras se encontraban realizando la recogida de la naranja de los árboles de la capital andaluza. La mujer herida trabajaba sin contrato para el empresario imputado.

La mujer, de 47 años y que resultó herida junto a otro ciudadano colombiano, falleció transcurridas varias semanas de los hechos en el centro hospitalario donde se encontraba ingresada, concretamente el Hospital Virgen del Rocío.

Las mismas fuentes consultadas recordaron que, en su anterior comparecencia, el empresario imputado dijo que la trabajadora ahora fallecida trabajaba sin contrato y sin estar dada de alta en la Seguridad Social "porque estaba a prueba". Durante su declaración ante el juez, el imputado reconoció como suya la firma que aparece estampada en el documento de concesión de la licencia para la recogida de naranjas, en el cual se comprometía a recoger este producto "sin coste" para el Ayuntamiento y a dejar limpias posteriormente las zonas de recogida.

En fase de instrucción, el juez tomó declaración en calidad de testigos a dos inspectoras del Área de Parques y Jardines, quienes pusieron de manifiesto que su labor se ceñía a "controlar el resultado" de la recogida y a comprobar que los árboles "no tenían ya naranjas" y que la zona se encontraba limpia. Por tanto, dijeron que carecían de competencias en cuanto al control de las medidas de seguridad.

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