Tribunales

El TSJA absuelve a Óscar Riquelme del crimen de la 'botellona' en la Cartuja

  • El acusado abandonó ayer la prisión después de que los jueces del Alto Tribunal se reunieran para deliberar y decidieran absolverle · El cambio de versión de la testigo protegida marcó el juicio celebrado en la Audiencia

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El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha absuelto a Óscar Riquelme Rodríguez, a quien un jurado halló en mayo pasado culpable del homicidio de Francisco José Guerrero Vargas, el vecino de La Puebla de Cazalla que murió tras recibir una puñalada en el pecho el 25 de marzo de 2011, en el transcurso de la botellona que se celebró en la isla de la Cartuja con motivo de la fiesta de la primavera.

De la decisión del Alto Tribunal andaluz sólo se conoce el fallo absolutorio, una vez que los magistrados han deliberado tras la vista para resolver los recursos de apelación contra la sentencia de la Audiencia de Sevilla que condenó a Riquelme a doce años y medio de cárcel. Esa vista tuvo lugar el pasado miércoles en Granada y tan sólo un día después, el TSJA acordó la puesta en libertad de Óscar Riquelme, de 34 años, que abandonó ayer la prisión.

Los argumentos de la sentencia se conocerán la próxima semana, pero tanto el juicio como el debate jurídico de los recursos se centraron en el testimonio de la testigo protegida de este caso, que pasó de reconocer a Óscar Riquelme como autor de la puñalada mortal en la fase de instrucción a manifestar una versión totalmente contradictoria en la vista oral, donde mostró sus "dudas" respecto a si fue realmente el acusado la persona que acabó con la vida de la víctima.

La testigo había declarado ante la juez instructora que presenció el apuñalamiento aunque de espaldas, llegando a precisar que Óscar Riquelme estaba a la izquierda y otra persona a la derecha, y explicó entonces que observó un "movimiento brusco" realizado desde el centro de estas dos personas hacia el pecho de la víctima. Sin embargo, en la vista oral situó a estas dos personas al revés, ubicando a Óscar Riquelme a la derecha de la víctima, lo que le descartaba como autor de la puñalada, que la testigo había visto propinar desde la zona izquierda.

La fiscal del caso le preguntó hasta en cinco ocasiones a la testigo sobre la posición del acusado y ésta siempre dio la misma respuesta, que es contradictoria con lo que había asegurado un año antes en el juzgado.

El jurado popular emitió un veredicto de culpabilidad en el que valoró, en cambio, la primera declaración de la testigo protegida, al estimar que se había prestado "con mayor tranquilidad" y que por tanto gozaba a su juicio de mayor credibilidad.

El abogado Álvaro Pimentel, que defendió a Riquelme, mostró ayer su "cautela" hasta conocer los argumentos de la sentencia del TSJA, aunque insistió en que el veredicto del jurado se basó en "corazonadas, sospechas o conjeturas". En su opinión, la absolución de Óscar Riquelme viene a demostrar que un jurado popular "no garantiza el derecho a la presunción de inocencia" de los acusados, por cuanto los ciudadanos que conforman estos tribunales se guían por un "afán justiciero".

Álvaro Pimentel añadió que, ante una testigo protegida que "duda" en el juicio de la posición del acusado, "no se puede condenar a una persona, porque la duda debe favorecer al acusado, en aplicación del principio legal in dubio pro reo".

Preguntado sobre cómo queda ahora la investigación del caso y la autoría del crimen de la botellona, el letrado señaló que se trata de una cuestión ajena a su cometido como defensor. "No es de mi competencia, no sé si la Policía seguirá investigando" para tratar de esclarecer los hechos, concluyó.

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