Más de 8.000 afectados tras el corte de las vías del AVE debido a la lluvia

  • El tráfico ferroviario en la línea de alta velocidad permaneció interrumpido más de 19 horas, lo que obligó a buscar alternativas de transporte para los viajeros desde Toledo

Las fuertes lluvias que cayeron el lunes sobre las provincias de Madrid y Toledo cambiaron los planes de viaje a más de 8.000 personas, que se vieron afectadas por la interrupción del tráfico ferroviario en la línea del AVE Sevilla-Madrid. El corte se inició a las 21:15 del pasado lunes y se prolongó hasta las 16:00 de ayer.

Esta incidencia fue una consecuencia de un temporal de lluvias que provocó el desbordamiento de un río que anegó la vía entre las localidades toledanas de La Sagra y Yeles, inundando los circuitos y arrastrando en 2 kilómetros de la línea el balasto, la capa de piedra machacada que se extiende sobre las vías férreas para asentar y sujetar sobre ella las traviesas.

Estos daños obligaron a cortar las vías, afectando a un total de 68 trenes, 39 de larga distancia y 29 de media, así como los dos trenes Alvia que realizan el trayecto Cádiz-Madrid y que en parte de su recorrido utilizan la vía de alta velocidad. En concreto, estos dos trenes tuvieron que utilizar como alternativa durante el día de ayer la vía convencional, a través de Linares-Baeza, un recorrido más largo que supuso molestias y retrasos para los viajeros.

Desde la noche del lunes, más de un centenar de técnicos y especialista de los servicios de mantenimiento y reparación del administrador de infraestructuras ferroviarias (ADIF) trabajaron reponiendo el material arrastrado por la riada, achicando el agua embalsada y limpiando de lodos la infraestructura para dejar activa al menos una de las líneas. Mientras tanto, Renfe estableció un plan alternativo de transporte por autobús para los clientes que tenían previsto viajar entre Madrid y Sevilla o Málaga. El plan consistió en el traslado por carretera, a través de 49 autobuses, desde las estaciones de Toledo o Ciudad Real hasta la capital o viceversa, un cambio que supuso muchos trastornos a algunos viajeros, pues fue imposible asegurar la duración total de los desplazamientos.

Durante el tiempo que la vía entre Madrid y Toledo estuvo inutilizable, Renfe mantuvo la taquilla cerrada, para evitar "ofrecer un servicio defectuoso", según comentó ayer Lola Nieto, delegada de comunicación de Renfe. Por otra parte, a los clientes que habían comprado el billete con antelación, Renfe les propuso la anulación del viaje, con la devolución completa del dinero, o bien poder cambiar el billete para cualquier otra fecha o realizar el trayecto con transbordo en Toledo, intentando dar una solución de continuidad a quienes habían comprado el billete.

Durante todo el día de ayer los AVE salieron con relativa normalidad, a pesar de la menor frecuencia de trenes y ciertos retrasos que produjeron críticas en algunos viajeros. De este modo, los trenes de las 7:15 y de las 8:45 salieron de Sevilla junto al de las 9:45; el de las 10:45 y las 11:45 salieron a las 12:40 y el de las 12:45 salió finalmente a las 13:45. Esto se debió a problemas con la rotación de material, ya que los trenes que se quedaban en Toledo tenían que regresar y no coincidían con los horarios. De hecho, "durante horas en Sevilla no había trenes", explicó Nieto.

A las cuatro de la tarde de ayer se consiguió abrir una de las vías y se reactivó el tráfico. No obstante, Renfe alertó de que los trenes circularon a una velocidad controlada al paso por el lugar donde se produjeron los desperfectos, por lo que no se pudieron cumplir los horarios previstos. Renfe decidió mantener el plan de transporte alternativo para los servicios de media distancia, para no sobrecargar la infraestructura del AVE.

En resumen, más de 19 horas sin servicio y 8.000 afectados tras una de las mayores incidencias del AVE desde su puesta en marcha.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios