Las desapariciones de Bellavista pueden estar vinculadas al narcotráfico

  • La Policía identifica al novio de Sandra Capitán, un traficante turco vinculado a una organización asentada en el Polígono Sur

  • La juez ha decretado el secreto de las actuaciones en el caso

Silvia y Teresa Capitán, tías y tías abuelas de las desaparecidas portan carteles con sus imágenes Silvia y Teresa Capitán, tías y tías abuelas de las desaparecidas portan carteles con sus imágenes

Silvia y Teresa Capitán, tías y tías abuelas de las desaparecidas portan carteles con sus imágenes / Juan Carlos Vázquez

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Las desapariciones de una mujer embarazada y su hija pueden estar relacionadas con el narcotráfico. Sandra Capitán Capitán, de 26 años, y su hija, Lucía, de 6, permanecen en paradero desconocido desde el mediodía del sábado. En la misma situación se encuentra la pareja actual de Sandra, un ciudadano turco con antecedentes por tráfico de droga, que ya fue detenido en el año 2001 en una operación antidroga y sobre el que llegó a pesar una orden de extradición. Es un hombre mucho mayor que ella. Tiene 55 años y se le relaciona con una organización dedicada a la distribución y venta de estupefacientes asentada en el Polígono Sur. De este barrio son precisamente la mujer desaparecida y su hija, que llevaban apenas unos meses viviendo en un piso de la urbanización Nueva Bellavista, unos bloques de viviendas ubicados al final de este barrio, frente al hospital de Valme.

Este jueves, la juez de Instrucción número 19 de Sevilla ha decretado el secreto de las actuaciones en el caso.

Allí pegaban este miércoles carteles los familiares de las dos mujeres desaparecidas. "De él no puedo decir nada porque realmente no lo sé. Sé que llevaba con ella unos meses, pero no sabía ni dónde vivía. Ahora es cuando me he enterado que vivían aquí en Bellavista", decía Silvia Capitán, tía de Sandra. Es ella la que ejerce de portavoz familiar porque asegura que su hermana, Josefa Raquel, la madre y abuela de las desaparecidas, no se encuentra en condiciones de atender a los medios de comunicación. Aun así, lo hizo a primera hora de la mañana en las puertas de la Jefatura Superior de Policía, en la avenida de Blas Infante, donde acudieron a declarar ante los agentes del Grupo de Homicidios.

La Policía califica el caso de alto riesgo, como todos en los que desaparecen menores

Que se haya hecho cargo de la investigación este grupo no significa necesariamente que pueda tratarse de una desaparición violenta. Homicidios es la unidad que se encarga de todas las desapariciones en la Jefatura de Sevilla, con la excepción de la de Marta del Castillo, que la llevó desde un primer momento el Grupo de Menores (Grume) porque la desaparecida era menor de edad. Los errores clave de los primeros días de investigación llevaron incluso a cambiar los protocolos de desaparecidos del Ministerio del Interior. A partir de entonces, siempre que desaparece una menor, la Policía o la Guardia Civil califican el caso como una desaparición de alto riesgo. El caso de Bellavista, al haber una niña de 6 años, no es una excepción.

Los investigadores inspeccionaron este miércoles la vivienda de Nueva Bellavista en la que residía la pareja y también estuvieron hablando con algunos vecinos. Además, se han intervenido los dos vehículos de la familia para someterlos a una inspección más profunda en la Jefatura. La Policía Científica también ha acudido al domicilio para tratar de encontrar algún resto biológico o huella que revele la participación de alguna persona más en los hechos. Oficialmente la Policía no descarta ninguna hipótesis, si bien la investigación apunta a algo relacionado con el tráfico de drogas, bien a un ajuste de cuentas, a un secuestro o a una huida precipitada por parte de la pareja y la niña.

Pegada de carteles Pegada de carteles

Pegada de carteles / Juan Carlos Vázquez

Las dos mujeres y el narcotraficante turco están desaparecidos desde las dos y media de la tarde del sábado. La familia Capitán decidió entrar en la casa el domingo, extrañada por el hecho de que el teléfono móvil de Sandra diera apagado continuamente. La mujer tampoco respondía a los mensajes de WhatsApp y la hora de la última conexión era las 14:30 del sábado. Cuando entraron en la vivienda, los familiares descubrieron que estaba la freidora puesta con unas patatas y en la encimera había una hamburguesa a medio preparar. De la casa no faltaba aparentementa nada, salvo el bolso de Sandra. La madre y abuela de las desaparecidas, Josefa Raquel Capitán, presentó la denuncia por desaparición el lunes.

La Policía admitió este miércoles que tenía identificado desde el primer momento al narcotraficante turco, si bien no lo reveló en un primer momento para preservar la investigación. Por el momento no se ha hallado ninguna pista que ayude a localizar a los tres desaparecidos. Sandra Capitán está embarazada de tres meses y lleva el pelo de color castaño, largo y ondulado. Su hija tiene el brazo escayolado después de sufrir una caída en la que se lesionó la muñeca y faltó a una revisión médica el lunes.

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