Las dos orillas

José Joaquín León

Seguimos haciendo historia

Y decían que era gafe… Me refiero a la princesa Letizia, que comenzó su andadura por los palcos deportivos con algunos reveses, pronto superados por enormes éxitos. Ella estuvo allí, en Londres, el domingo después del otro domingo que cambió el curso de nuestra historia. Pues si hacía 44 años que España no ganaba la Eurocopa de fútbol, hacía 42 que un español no conquistaba Wimbledon. El gol de Marcelino a los odiados soviéticos en 1964 y el triunfo de Manuel Santana en la hierba de la pérfida Albión en 1966 habían sido los dos grandes éxitos deportivos del franquismo, mitificados y nunca igualados. Hasta que él, José Luis Rodríguez Zapatero, le ganó a Mariano Rajoy Brey por segunda vez. El gol de Fernando Torres y los raquetazos de Rafa Nadal han terminado con el Nodo en blanco y negro.

Y decían que era gafe… Nuestro presidente también. Él no estuvo allí, pero la sombra de Zapatero desde el XXXVII Congreso del PSOE ha proyectado su estrella a la pista de Wimbledon. Hasta la lluvia que interrumpió el partido se la podemos achacar a su flor (la rosa leonesa), que descentró a Federer y lo empujó a la derecha para que se le pusiera cara de Rajoy ante las urnas. Estaba claro que ese partido interminable lo ganaría el más jartible, como las elecciones. Y el más jartible es siempre Zapatero, digo Rafa Nadal.

El partido alcanzó momentos intensos y densos, como si fuera el XXXVII Congreso Federal o el debate de los candidatos, porque los dos se ajustaban al mejor guión de intercambio de golpes. El partido era interminable, pues ninguno estaba dispuesto a ceder, y en el tercero, el cuarto y el quinto set ganaban todos los juegos con servicio a favor. El partido duró el tiempo que tarda el AVE en ir desde Madrid a Sevilla o Málaga y volver otra vez a Madrid: cinco horas. Y pasadas las diez de la noche del domingo no se hablaba de otra cosa que de Rafa Nadal, cuando al principio del día no se hablaba de nadie más que de Leire Pajín.

Con Zapatero somos los primeros. Bonito lema para el próximo congreso. Somos los primeros en la Eurocopa de fútbol, en el Mundial de baloncesto, en Wimbledon y Roland Garros, en el Giro de Italia y el Tour de Francia, ganamos carreras del Mundial de motos, sólo nos falla Fernando Alonso porque su coche no es un Ferrari. Y en Budapest, en este día histórico, han elegido a un español, Tony Almijes, Míster Gay de Europa. ¡La guinda del pastel!

Con Zapatero también somos los primeros en el paro, en la subida de la inflación, en la ruina de los tipos de interés y en la cruz de las hipotecas, en la suspensión de pagos de empresas y en otras menudencias que sólo importan a la señora De Cospedal, que es una aguafiestas y protesta por todo, mientras hacemos historia.

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