la ciudad y los días

Carlos Colón

De fiestas, copas y cocaína

EL pasado siete de enero Mar Moreno acusaba al PP de usar los ERE de "muletilla" para ir a las autonómicas. Según la consejera de Presidencia de la Junta, el escándalo de los ERE es munición electoral utilizada "de manera torticera todos los días" por un PP falto de "coraje político" para desgastar al PSOE ante las elecciones de marzo.

Dos días después en las portadas de todos los periódicos se podía leer una noticia brutalmente traumática para el PSOE y escandalizadora para los ciudadanos. "Las subvenciones de la Junta se gastaban en cocaína", titulábamos nosotros. "Francisco Javier Guerrero le llegó a comentar a su chófer 'la potestad que tenía como director general de Empleo para conceder ayudas indiscriminadamente y sin necesidad de justificar nada", se destacaba bajo él. "El chófer del ex director general de Empleo de la Junta, imputado en el caso de los ERE fraudulentos, ha dicho a la Policía que parte de los 900.000 euros que cobró los destinó a comprar cocaína para su jefe y a ir de fiestas y copas", se escribía en el arranque de la información.

¿Munición electoral utilizada de forma torticera por el PP? No, señora consejera de Presidencia: sabotaje dentro de su propio partido, autoinmolación en una trama de corrupción, munición disparada desde las mismas filas del PSOE contra el propio partido. Presuntamente, claro, hasta que los jueces se pronuncien. ¿Muletilla? No, señora consejera de Presidencia. Estos escándalos son muletilla, estoque, puntilla y descabello que dejan al PSOE para que las mulillas se lo lleven al desolladero. ¿Falta de coraje político por parte del PP al utilizar estas informaciones? No, señora consejera de Presidencia, la falta de coraje político que debería preocuparle no es la del PP, que al fin no es su partido, sino la de quienes sabiendo, callaron: callando, consintieron; y consintiendo se hicieron cómplices de los sinvergüenzas que tanto daño le están haciendo desde dentro, como un tumor enmascarado que ustedes no supieron o no quisieron diagnosticar y extirpar a tiempo, a su partido.

Un escándalo de corrupción sumado a otros escándalos que afectan al PSOE, al PP y hasta, colateralmente, a la Casa Real. Parece que lo de la corrupción ha vuelto a convertirse en una pandemia nacional, como en los oscuros años del "pelotazo". Pero en política el refranero no sirve. Ni el mal de muchos es consuelo de tontos, sino mal para todos; ni una mancha borra otra mancha, sino que lo empuerca todo más. Y no olviden, quienes agiten gürteles, palmarenas y urdangarines para tapar los ERE, que no estamos en Valencia o en Mallorca, sino en Andalucía.

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