Las dos orillas

José Joaquín León

La turista del año

ESTAMOS de enhorabuena, felicidades. Por fin Andalucía ha sido noticia en los telediarios por algo que no era un suceso, ni los 40 grados a la sombra. No ha ocurrido que un banco andaluz haya comprado una caja de ahorros vasca, ni siquiera que Griñán haya sido recibido por Zapatero en las escalerillas de la Moncloa. Es, como todos ustedes saben, que ha venido Michelle Obama con su hija Sasha, al complejo de lujo Villa Padierna, sito en Benahavís, muy cerca de Marbella. A Villa Padierna le ha tocado el Gordo de Verano. Y también a toda la Costa del Sol, a Granada y a Ronda. Porque una visita de Michelle Obama vale más que todo el presupuesto recortado de Turismo de la Junta, diciendo "Ahí estás tuuuú…". ¡Tururú! Esta visita vale más que todo Fitur.

Ha sido un viaje turístico muy medido. Para empezar la señora Obama ha demostrado que es una mujer moderna de nuestro tiempo, que se ha ido a Benahavís con su hija pequeña, mientras su hija mayor se iba a un campamento de verano y su marido Barack, presidente de los EEUU, se quedaba de rodríguez en su país el día que cumplía los 49 años. Dejar solito a un marido, que es presidente de los EEUU, otras veces resultó peligroso, pero una familia moderna afronta con naturalidad esas situaciones; y cuanto menos incordie Barack mejor se lo pasa una, habrá pensado ella.

Hay quien piensa que esto ha sido como un regalo de Obama a Zapatero, mucho mejor que hacerse una foto con él, Sonsoles y las niñas. Las fotos de Michelle junto a una tienda de souvenirs de Marbella, en la Granada eterna, en una playa de Estepona sin bañarse o en la plaza de toros de Ronda son incomparables. Pero ahí se nota también la grandeza institucional, pues no ha distinguido colores políticos. Hay para todos. Es sabido que en el Ayuntamiento de Marbella, después de lo que pasó, gobierna ahora Ángeles Muñoz, del PP. Y en Granada el alcalde es Pepe Torres Hurtado, también del PP, al que le faltó tiempo para hacer unas declaraciones de agradecimiento. En Estepona hay un alcalde del PSOE, aunque no es el Barrientos de antes, porque allí pasó también lo que pasó. Y en Ronda hay un tránsfuga del PA que se pasó con ocho concejales al PSOE, sin problemas.

Habiendo pasado tantas cosas, como pasaron en esa zona malagueña, es una gloria bendita la visita de Michelle Obama. Posiblemente servirá para revitalizar el turismo estadounidense en Andalucía, que se estaba perdiendo y era una pena. Rosa Díez dice que esto ha sido cosa de paletos. Y los políticos catalanes han guardado un elocuente silencio. ¡Pura envidia! Lo cierto es que la esposa del presidente de los EEUU ha venido a Andalucía y no a Cataluña. Griñán debió ir a Marbella con una camiseta de I love MO.

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