Festival de Itálica

Sonata en cuatro movimientos para Olga Pericet

  • La bailaora estrenará 'La tienta de la Leona' esta noche en el Castillo de Alcalá de Guadaíra, dentro del Festival Internacional de Danza de Itálica

La bailaora en uno de los ensayos de 'La tienta de la Leona'.

La bailaora en uno de los ensayos de 'La tienta de la Leona'. / Paco Villalta

La Fea, la Leona, la Indomable, la Invencible… Solo los grandes aficionados, los conocedores de la historia de la música saben que no se trata de ninguna mujer terrible o salvaje. Son sencillamente los apelativos con que el lutier Antonio de Torres (Almería, 1817-1892) denominó a los prototipos que, más tarde, darían lugar a la guitarra clásica española y a la guitarra flamenca.

Una historia envuelta en un aura de misterio, sobre todo la de La Leona, en cuyo perfeccionamiento trabajaría Torres hasta el final de sus días.

El nombre de La Leona, en efecto, resonó en la mente de la bailaora cordobesa Olga Pericet hasta el punto de convertirse en el centro de un proceso creativo cuya primera parte, desarrollada en Sevilla durante este mes de junio, llegará esta noche al escenario del Castillo de Alcalá, dentro del Festival Internacional de Danza de Itálica.

“No paro de darle vueltas a la simbología de la leona. A través de ella me gustaría encontrar el rugido del yo, lo felino, lo femenino, lo feo y lo bello, la fuerza interna, el flamenco, el pre-flamenco y los diferentes discursos dancísticos y culturas que llenan mi interior…”, dice la bailaora.

Y más tarde, especifica: “Mi intención es desarrollar este proyecto a lo largo de tres años y en cuatro fases distintas, como los capítulos de una obra global o los movimientos de una sonata. Este será el primero y está centrado en La Fea, es decir, en las bases creativas de La Leona; los Movimientos Segundo y Tercero se desarrollarán en 2022 y el último, a modo de Coda, concluirá en 2023”.

Lo cierto es que Olga Pericet se lo puede permitir. Y no solo por su Premio Nacional de Danza, ni por el Max a la Mejor Intérprete Femenina de Danza del pasado año, ni por su conocimiento de la tradición, ni siquiera por su dominio impresionante de la técnica… Pericet se ha ganado la libertad, el derecho a elegir lo que quiere y no quiere hacer porque lleva muchos años creando en solitario, a base de esfuerzo, de riesgo, de talento, de imaginación; a base de riñones, como Carmen Amaya, a la que dedicó su último espectáculo Un cuerpo infinito. A propósito de esta pieza, comentaba el dramaturgo Roberto Fratini: “Olga comenzó buscando a Carmen Amaya y acabó confundiéndose con su propio reflejo en el espejo”.

En este Primer Movimiento, la bailaora ha querido emular las seis cuerdas de ese instrumento tan inseparable del flamenco. Un instrumento proletario –frente a la sofisticación del piano– y mil veces deconstruida por los pintores vanguardistas de principios del pasado siglo.

Por ello serán seis en la escena. Ella misma y cinco buenos músicos: los guitarristas José Manuel León y Alfredo Mesa, el bajo Juanfer Pérez, el percusionista Roberto Jaén y el cantaor Matías López ‘El Mati’.

En su imaginario, numerosas pinturas, como el ‘Desnudo con guitarra’ de Ramón Casas (1894), al que, dice la artista, “considero una imagen que sintetiza formidablemente el compendio de ideas que me sugieren esta primera búsqueda”. La tienta de la Leona estará esta noche y mañana a las 22:30 en el Castillo de Alcalá.

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