Sacyr diseña un hotel de 94 habitaciones junto a las Setas

Plantea un edificio de seis plantas, una inversión de más de seis millones de euros y un diseño que a vista de pájaro tendrá una forma circular en armonía con el Metropol Parasol

La fachada principal del edificio
La fachada principal del edificio / José Ángel García

Sevilla/Una inversión de más seis millones de euros que apuesta nuevamente por el sector terciario en la Plaza de la Encarnación. La constructora Sacyr ya ha presentado al Ayuntamiento el diseño del hotel previsto en la antigua sede de la Hacienda local. Se trata de un trabajo realizado por los arquitectos Javier Román Martín y Nuria Canivell. El edificio, que ha tenido durante años uso como oficinas municipales, será reconvertido en hotel de cuatro estrellas con 94 habitaciones. Se trata de un inmueble sin protección patrimonial, fuera de ordenación y que presenta la única circunstancia de estar junto a un BIC como la Iglesia de la Anunciación. El solar tiene una extensión total de 1236,94 metros cuadrados.

Hotel Encarnación
Hotel Encarnación / Dpto. de Infografía

El estado de conservación es correcto y no presenta más desperfectos que los propios de la falta de uso. El objetivo es reutilizar el edificio y “mejorar con ello el aspecto externo y de uso de su entorno, ya que un edificio vacío aporta una imagen de degradación y dejadez que no se merece la ciudad”, según se asevera en el proyecto oficial.

La construcción actual presenta ocho plantas de altura, de las que las dos últimas están retranqueadas de la fachada principal. Hay un detalle al que los arquitectos apuntan de forma particular:la planta baja del edificio, así como parte de la planta sótano son de otra propiedad, lo cual dificulta y frena cualquier actuación integral de demolición u obras de gran impacto que se quisieran efectuar. “Debemos pues ser muy prudentes en la propuesta que presentamos para que sea viable”. La propuesta arquitectónica parte de la consideración de los valores arquitectónicos del entorno. Para el interior del edificio se plantear una gran reforma debido al cambio de uso.

Se plantea la eliminación de la última planta (la octava), pro lo que así se logra que el edificio esté fuera de ordenación en solo una planta, ya que se permiten cinco plantas más ático, y el hotel sería de seis plantas más una de ático. Por necesidades de habitabilidad y uso se abrirá un patio nuevo a partir de la primera planta. El objetivo final es que el edificio responda en mayor medida a las condiciones urbanísticas actuales que marca el PGOU, por lo que también se reduce la edificabilidad actual.

La planta sótano se reserva para zona de personal, cuarto de instalaciones y garaje para huéspedes al que se accede a través de un elevador de vehículos. La planta baja se distribuye como vestíbulo, recepción, zona de administración, dirección, oficios, cocinas, zonas de estar, etcétera. A partir de la planta tercera, el edificio va generando terrazas y perdiendo volumen hacia el sur, para responder también con menor altura de fachada a la calle Puente y Pellón. El cuerpo central de habitaciones, singular por su forma curva y su color, ayudará a crear una imagen más limpia y sencilla en las últimas plantas.

Al estar próximo al BIC, se pretende crear una fachada neutra de huecos que pase desapercibida, reducir y limpiar lo construido en las plantas altas para descontaminar la visión a vista de pájaro.

El edificio fue construido en la década de los años 80 del pasado siglo. El edificio de la antigua Delegación municipal de Hacienda fue entregado por el Ayuntamiento a Sacyr como parte del pago por las Setas. Estuvo un año en el mercado de alquiler. Tiene actualmente 5.995 metros cuadrados. La propiedad es temporal, por lo que tendrá que ser revertido al Ayuntamiento en 2051, con lo que cualquier proyecto que implique una transformación sustancial debe llevarse a cabo cuanto antes para sacar la mayor rentabilidad. En 2015, a los pocos meses de la toma de posesión del primer gobierno de Juan Espadas, el Ayuntamiento dejó claro que avalaba los planes hoteleros de Sacyr para el antiguo edificio de Hacienda. El delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz, aseguró entonces que la intención del Gobierno era revalorizar aún más esa zona y que un hotel encajaría en ese objetivo.

Una inauguración reciente

En la Encarnación ya fue inaugurado recientemente un hotel de 61 habitaciones en el mismo edificio abandonado hasta hace poco más de dos años en plena plaza y que llegó a ser víctima de los ocupas, en el sector más próximo a la calle Regina. Hoy luce un hotel de cuatro estrellas, Casa de Indias. Grupo Intur es el responsable de su rehabilitación, de manos del estudio del arquitecto Ignacio Toribio. Se trata de un hotel boutique que conserva su fachada regionalista, así como elementos interiores protegidos, pero que ha sido dotado con el diseño más innovador y la última tecnología, siempre salvaguardando el carácter más sevillano. Construido en 1521 como Convento Regina Angelorum, los años han dado múltiples vidas y usos a este edificio de las setas. Fue sede de los almacenes y sombrerería La Castellana y, ya en el siglo XX, su empleo fue residencial, habitando la fachada que mira a la plaza familias nobles y en su parte trasera y lateral (ventanales hacía Jerónimo Hernández) casas vecinales con sus típicos patios, que el hotel también ha sabido transformar a la par que conservar.

El nombre de este hotel es otro homenaje a la ciudad en la que se encuentra. De aquel primer convento perviven parte de algunos de sus muros, que hoy lucen en algunas habitaciones como ladrillo visto. También los patios, la escalera principal y la mencionada fachada, en la que, incluso, se ha mantenido ese arco ondulado que el paso de los años ha dejado en su puerta. Antiguos vecinos de esta casa señorial han visitado ya las nuevas instalaciones con la sorpresa de encontrar restaurados muchos de los elementos antes deteriorados, como la solería original en algunos tramos de escalera o la barandilla, que permanece como antaño.

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