Hechos, no palabras

  • Quintana espera que las excusas por el bochornoso partido del Palau no se queden en palabras y que su equipo demuestre en el campo el "propósito de enmienda".

Óscar Quintana, en rueda de prensa. Óscar Quintana, en rueda de prensa.

Óscar Quintana, en rueda de prensa. / Betis E-Plus

Un clavo saca otro clavo y para dejar a un lado, que no olvidar, la histórica derrota en el Palau del miércoles el Betis Energía Plus tiene que ganar al Burgos para engancharse de nuevo a la pelea por la salvación. Que tras 10 derrotas seguidas al inicio de liga y tras varias palizas encajadas el conjunto de Óscar Quintana tenga opciones de salvación es un milagro, pero el margen de tiempo y confianza se agota y su equipo deberá "hablar en el campo" de una vez para demostrar si de verdad está comprometido con la causa o son palabras que se lleva el viento.

Enmienda: "Aparte del bochorno que hicimos pasar a la afición, tenemos ganas de revancha. Está bien pedir perdón, es algo que había que hacer tras los perpetrado en el Palau, pero hay que demostrarlo y hablar en el campo".

Castigo: "El club está tomando medidas. El presidente nos reunió a todos y transmitió su preocupación. Quien no esté compometido tiene su puerta abierta para cerrar el finiquito".

Debacle: "Fue como si nos dispararan con un rayo paralizante. Nos sacaron el alma. Como una lovotomizacion del cerebro. Algo inexplicable. Puedes tener días mejores o peores, pero intentarlo y luchar es lo mínimo. No queda otra que pedir perdón de nuevo y demostrar en la cancha el propósito de enmienda. Demostrar las palabras jugando en el campo. Es lo que la gente se espera y merece".

¿Dimisión?: "No se me pasó por la cabeza dimitir. Fue algo inexplicable porque tras el descanso salimos áun peor. El equipo y los jugadores creen en lo que hacemos y hay que seguir".

Expulsión: "La primera técnica sí la busco para intentar hacer reaccionar al equipo. La segunda no me la esperaba. 10 segundos después sólo por protestar el uso de las manos de Heurtel que estaba empujando con la mano".

Resetear: "Es difícil pasar de nivel que dimos en el Palau al que debemos ofrecer para jugar como debemos ante Burgos. Fácil no va a ser, pero podemos hacerlo como demostramos ante el Unicaja. Somos conscientes, ademós, que debemos dar un plus para conectar a la afición. El jueves todavía estábamos todos aún con el shock, pero hay que levantarse. He visto el partido repetido y las sensaciones son iguales o peores que en directo".

Burgos: "No es un partido para creer de nuevo en la salvación o sepultar nuestras opciones. Es un partido para ganar y ver las cosas menos negras".

Rival: "Su virtud es el descaro y confianza con la que juega, la fortaleza de Don Thompson por dentro y dos jugadores que se reparten junto al pívot el peso anotador por fuera como Jenkins y Fisher. Sin Gailius otros jugadores peligrosos como Álex López y Edu Martínez tienen más minutos y así compensan el tiro exterior que perdieron con la llegada de Cancar".

Mejora: "El espejo debe ser el partido ante Unicaja, en el que dominamos el rebote y buscamos soluciones en ataque con inteligencia. No somos un equipo diseñado para defender, pero es que cuando mejor estamos atrás atacamos con más efectividad".

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