Miguel pérez · Compositor

"Que aparezca algo así como un clásico ya es imposible"

"Que aparezca algo así como un clásico ya es imposible" "Que aparezca algo así como un clásico ya es imposible"

"Que aparezca algo así como un clásico ya es imposible" / josé naranjo

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-¿Es el amor una buena inspiración para la música, aun sin palabras?

-Sí. En mi caso sí, vamos. Siroco es una historia de amor entre Lanzarote y Fuerteventura. El disco tiene el nombre del viento fuerte que sopla allí y que vuelve loca a la gente. Un poco como cuando te enamoras.

-Pero usted nunca había abordado el asunto romántico anteriormente.

-Compuse esta obra durante dos meses en los que estuve sin poder ver a alguien. No dejaba de imaginar cómo sería el encuentro y decidí traducir eso a la partitura. Luego, el tiempo pasa y las circunstancias cambian. Pero me sigo reconociendo en esta música, claro. Digamos que aquel episodio me sirvió para abrir una puerta a la hora de componer.

-¿Conviene estar más loco o más enamorado para componer música?

-Tete Montoliú, al que procuro tener en cuenta siempre, decía que para hacer música hay que estar enamorado. Y me atengo a eso.

Para un compositor es más complicado abrirse camino en Andalucía que en otros sitios"

-¿Expresar emociones mediante la música y no mediante las palabras, aunque usted también sea escritor, es un remedio contra el pudor?

-Tal vez, pero en todo caso me salva que la música contemporánea, en su acepción más clásica, es una cuestión de minorías. Uno compone para matar cierto gusanillo y para dejar de sentirte como un autómata. Pero sin pensar excesivamente que digamos en las audiencias.

-¿Y no echa de menos un mundo en el que esta música tuviese más éxito?

-Lo único que puedo decir es que me siento afortunado por poder hacer la música que quiero. Para mí, el éxito consiste en eso. Respecto a un éxito comercial, ningún teatro va a programar algo que no garantice un lleno. Se pisa siempre sobre seguro, nadie quiere asumir riesgos. Y eso quiere decir que a la hora de ofrecer música siempre se va a ir a lo fácil. De modo que, o te dedicas a lo fácil o te resignas a que no te hagan caso. Hasta no hace mucho había circuitos, medios, salas, escaparates alternativos en los que te podían escuchar. Ahora, fuera de lo fácil no hay nada.

-¿Lo de ser profeta en tierra propia, entonces, dónde lo dejamos?

-No soy programador, así que no sé de qué dependen en última instancia las decisiones. Pero sí sé que para un compositor es más difícil hacerte ver en Andalucía que en otros sitios. Cuando publiqué mi primer disco, Biotza, en 2010, hice lo imposible para presentarlo en Málaga, después de haber dado no sé cuántos conciertos con varias formaciones por toda Europa, y no hubo manera. Al final terminé haciendo el primer concierto en Lanzarote, y fue un éxito, pero no dejé de pensar que lo oportuno habría sido presentar el disco en Andalucía. Ahora voy a presentar por fin Siroco en Málaga más de un año después de haberlo grabado. Vamos avanzando.

-Y se agotaron las entradas en pocas horas.

-Sí, eso me da que pensar.

-¿En que la música contemporánea gusta a más gente de lo que parece?

-No, no es eso. Claro que la música contemporánea gusta a mucha gente. Compositores como Philip Glass o Michael Nyman no dejan de ser minoritarios, pero llenan los aforos allá donde van. El problema es poder seguir el camino hoy día desde cero para ser Philip Glass o Michael Nyman. Eso es lo complicado. Habría que ver qué pasaría con estos compositores si empezaran ahora. La cultura se ha dejado llevar también por una lógica capitalista que no hace más que multiplicar las ofertas y llenar las agendas, continuamente, sin criterio. E igual hay demasiado de todo. Tanto, que el público no sabe a lo que atender.

-¿Le gustaría haber sido compositor en otra época?

-No, porque me gusta la música que hago y sólo podría hacerla ahora, en estas circunstancias. Lo que digo es que hoy día, Philip Glass no llegaría a ser Philip Glass. Y la razón no es otra que el clima dominante es profundamente contrario a la música. Todo transcurre a una velocidad de vértigo, se consumen productos casi a la vez que se desechan. Y así no hay manera. Para que un compositor llegue a hacerse necesita muchos años de trabajo y de preparación, pero nadie está dispuesto a esperar tanto tiempo. Hoy es imposible que aparezca algo así como un clásico, por que los clásicos se toman su tiempo. Por eso para mí es un privilegio hacer la música que me gusta.

-¿A qué compositores debe usted más inspiración?

-A Bach. Y de los vivos, a Michael Nyman. En mi opinión, Nyman es la encarnación del ideal renacentista en el presente. Lo hace todo. Cuando lo ves tocando, parece que ni siente ni padece, pero sientes que late todo un mundo debajo.

-¿Qué le debe como compositor a la música para Semana Santa?

-Las marchas procesionales cumplen una función precisa. Se ajustan a unos valores determinados. Es una disciplina provechosa.

-¿Tira mucho pentagrama emborronado a la basura?

-Me lo pienso antes. Prefiero hacer poco y bien que hacer mucho y terminar mal.

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