75 años de la construcción de un sueño

  • El 13 de abril de 1941 se colocaba la primera piedra de la futura basílica de la Esperanza Macarena La hermandad celebra esta tarde una misa conmemorativa

Tres aniversarios en uno. La Hermandad de la Macarena celebra durante este año la conmemoración de unos hitos que, sin duda, han marcado su historia más reciente. El 13 de abril de 1941 se colocaba la primera piedra de su templo propio. Un sueño que se cumplió con el traslado de las imágenes el 18 de marzo de 1949. Para celebrar el 75 aniversario de la bendición de la primera piedra, que está enterrada en el atrio, en la zona delantera el acceso a la actual tienda, la hermandad celebra esta tarde, a las ocho, una solemne misa presidida por Antonio José Mellet, rector de la basílica y director espiritual. En noviembre, la cofradía conmemorará el 50 aniversario de la consagración de la basílica, ocurrida el 7 de noviembre de 1966, y también el medio siglo de la llegada del breve pontificio, el 12 de noviembre de ese mismo año.

La hermandad está diseñando un completo programa de actos para celebrar estos aniversarios y hacer partícipes a todos los macarenos, especialmente a los más jóvenes, de su importancia. Como informó el pasado jueves este periódico, la pintora sevillana Reyes de la Lastra realizará el cartel conmemorativo que será presentado tras el verano. Los tres hitos serán recordados con sendas eucaristías. La primera esta tarde, la de la consagración, presidida por el arzobispo, monseñor Asenjo, el 7 de noviembre, y la que tendrá lugar el 12 de noviembre, a la que se invitará a una alta dignidad de la Iglesia. La hermandad ha creado una comisión para diseñar el programa de actividades en la que están, además de varios oficiales de la junta de gobierno, macarenos relevantes como Fernando Cano-Romero, Juan José Morillas y el historiador Andrés Luque Teruel.

La bella historia que ahora se celebra arrancó hace tres cuartos de siglo con la bendición de la primera piedra. La cofradía se encontraba por aquellos años en la Anunciación, tras los ataques sufridos en San Gil. En el año 1936 Teresa Díaz García donó dos casas de su propiedad en la calle Bécquer para la construcción de su capilla. La corporación fue adquiriendo nuevos inmuebles gracias a las suscripciones populares, que se extendieron también por los pueblos de la provincia y por toda España para la construcción.

El Domingo de Resurrección de 1941, la Virgen de la Esperanza se trasladó en su paso de palio (no pudo salir esa Madrugada por la lluvia) al solar del futuro templo para la bendición y colocación de la primera piedra. Para la ocasión, se montó un altar engalanado con las lonas rojas y blancas de la caseta municipal de la Feria de Abril que arrancaba la semana siguiente, luciendo también unos tapices. La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Pedro Segura y Sáez, arzobispo de Sevilla, y contó la presencia del hermano mayor, Francisco Bohórquez; el mayordomo, Francisco Muñiz Orellana, y el arquitecto, Aurelio Gómez Millán. También acudieron, entre otras personalidades, el alcalde, el gobernador civil y el rector de la Universidad de Sevilla.

Tras la ceremonia, plena de emotividad y solemnidad, la Virgen de la Esperanza emprendió un lucido regreso hacia la Anunciación acompañada por la banda del Regimiento Mixto de Ingenieros nº2 y sus entregados fieles y devotos. El paso se recogió en el templo de la calle Laraña, como narran las crónicas de la época, pasadas las doce y media de la noche ante una gran multitud.

Aquel acontecimiento ocurrido el 13 de abril de 1941 fue el inicio de la expansión de la devoción a la Virgen de la Esperanza. Desde que el nuevo templo de Santa María de la Esperanza abriera sus puertas ocho años más tarde, la devoción que el barrio de la Macarena venía profesando durante cuatro siglos a su Virgen de la Esperanza traspasó todas las fronteras para hacerse universal.

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