Prisión provisional para El Solitario

  • El atracador niega haber matado a dos guardias civiles en Castejón en junio de 2004 · Jiménez Arbe, entregado por Portugal el martes, atribuye las muertes a una red internacional contra el capitalismo

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El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Tudela (Navarra) decretó ayer el ingresó en prisión provisional de Jaime Jiménez Arbe, atracador conocido como El Solitario, por el asesinato de los guardias civiles Juan Antonio Palmero y José Antonio Vidal el 9 de junio de 2004 en la localidad navarra de Castejón.

El juez dictó el auto de ingreso en prisión de El Solitario tras tomarle declaración durante algo más de dos horas en el Palacio de Justicia de Tudela. El imputado negó los hechos y aludió a una trama internacional contra el capitalismo formada por ciudadanos italianos, franceses y corsos como responsables de la muerte de los dos agentes.

Jaime Jiménez Arbe se encuentra temporalmente en España, tras ser entregado por Portugal para responder por estas dos muertes. Fue detenido en 2007 en el país luso, donde está ingresado en prisión acusado de intentar perpetrar un atraco finalmente frustrado.

El juez subraya en el auto de ingreso en prisión que existen "indicios racionales bastantes para imputar a Jaime Jiménez Arbe la comisión de dos delitos de asesinato, dos delitos de atentado y un delito de tenencia ilícita de armas". Contra esta resolución cabe recurso de reforma en el plazo de tres días o recurso de apelación en el plazo de cinco día.

El titular del Juzgado de Instrucción argumenta, para justificar el ingreso en prisión, que un testigo ocular reconoció a Jaime Jiménez Arbe en un lugar cercano a los hechos, y que "ha sido peritada por el Cuerpo Nacional de Policía, a falta de segundo examen pericial, el arma que ha sido incautada al imputado en el momento de su detención en Portugal, y coincide con el arma utilizada en los presentes hechos, usada en anteriores hechos ocurridos en la localidad de la Vall D'Uxo". Igualmente, señala el juez, en el momento de su detención le fue incautada munición idéntica a la utilizada en el asesinato de los dos guardias civiles.

Además, el auto destaca que en el registro del domicilio de El Solitario fue hallado un cuaderno de anotaciones en el que "con toda claridad se desprende el estudio de la zona donde se producen los hechos". Finalmente, la resolución judicial recoge que el vehículo que fue visto en el lugar de los hechos "ha sido encontrado en poder del imputado".

El juez estima además que existe "riesgo de fuga", teniendo en cuenta "la naturaleza de los hechos punibles y la gravedad de la pena en su conjunto que pudiera recaer" y cita "en abstracto" penas que oscilan entre los diez y los veinte años. "Se trata de una persona que durante años ha sido buscada por los cuerpos policiales y debemos asegurar su presencia ante el órgano jurídico competente" para que sea juzgado, añade el auto.

Finalmente, para argumentar el ingreso en prisión por estos hechos, el juez se refiere a la "alarma social que este caso ha producido, por la gravedad y pluralidad de los hechos y la forma de producirse de los mismos".

Una vez el imputado fue trasladado a Zaragoza, el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, Javier Muñoz, señaló que el imputado negó los hechos y explicó que contestó "a todas las preguntas con tranquilidad". Muñoz no ofreció detalles sobre la declaración.

Sí fueron más clarificadoras sobre lo ocurrido en el interior del Palacio de Justicia las palabras del abogado de la acusación particular que dirigen los familiares de los agentes fallecidos. José Aguilar sostuvo que el imputado ofreció una versión "manipulada" de los hechos, según la cual en el asesinato de los guardias civiles estaba implicada una trama internacional de ciudadanos franceses, italianos y corso que se abastecían de armas y vehículos.

El Solitario aseguró ante el juez, según la versión de este letrado, que conocía la identidad del autor material del asesinato, pero no la facilitó, y afirmó que sólo se la transmitiría a los familiares de las víctimas. Además, indicó que el día de los hechos se encontraba en Zaragoza.

"Según ha dicho el imputado, tras el asesinato de los dos guardias civiles, se fue muy enfadado a París para reunirse con los responsables de esa trama y niega que él participara en los hechos", dijo el letrado, quien negó toda credibilidad a esta versión y sostuvo que se trata de una "cortina de humo".

El abogado del imputado, Marcos García Montes, corroboró que su defendido habló de esa trama internacional y explicó que "los abogados no estamos para creernos historias o no, estamos para defender a personas". Sobre la personalidad del imputado, García Montes señaló que se trata de "una persona con carácter especial" que tiene "especial resentimiento contra el capitalismo".

El pasado martes El Solitario fue entregado a España y durante dos meses permanecerá en la cárcel de Zuera (Zaragoza). Durante este periodo estará a disposición del juez de Tudela para culminar la instrucción de esta causa. Jaime Jiménez Arbe llegó ayer por la tarde Palacio de Justicia de Tudela, sobre las 16.30, entre un fuerte dispositivo de seguridad. En el exterior del edificio se encontraban varias decenas de ciudadanos que silbaron y llamaron "asesino" a Jiménez Arbe.

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