El Gobierno se plantea ahora más medidas de seguridad en La Línea
La Policía prioriza la búsqueda del narco que fue sacado del hospital por una veintena de encapuchados
La Línea se despertó ayer indignada y clamando por más seguridad. Lo ocurrido el martes por la tarde, con una veintena de encapuchados irrumpiendo en el hospital para llevarse por la fuerza a un presunto narco, ha sido la gota que ha colmado el vaso. El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Agustín Muñoz, cuestionado por las medidas que se tomarán tras un suceso digno de película, indicó que la prioridad ahora es buscar al huido y a los asaltantes y admitió que el Ejecutivo deberá actuar de alguna forma, aunque no específico de qué manera lo hará.
La reunión semanal de la mesa técnica de seguridad coincidió ayer con el día después. Así que la situación se analizó en caliente por los responsables de los cuerpos y fuerzas de seguridad en la ciudad. Muñoz expresó su apoyo a los dos policías que custodiaban al detenido y elogió su "templanza" al actuar "con valentía y profesionalidad" en un lugar tan sensible como un hospital.
Muñoz aportó varios detalles del suceso. El detenido, Samuel Crespo Domínguez, iba en una motocicleta con una mujer. Un control de la Policía Nacional le dio el alto. La mujer se bajó y Crespo se dio a la fuga. Los agentes emprendieron la persecución, el hombre sufrió un accidente y fue detenido. El fugitivo portaba una documentación falsa con otra identidad y fue trasladado al hospital debido a las heridas que sufrió en el rostro y en una pierna. En el hospital cuando los agentes conocieron que el detenido contaba con una orden de detención y puesta a disposición judicial y otras dos de detención e ingreso en prisión, todas por delitos relacionados con el narcotráfico.
Los agentes estaban junto al arrestado en la sala de curas, donde le atendían una enfermera y una auxiliar, cuando de repente irrumpió el grupo, de unas 20 personas, para llevarse al detenido. Los agentes apresaron a uno de ellas, que resultó ser un primo de Crespo. La huida tuvo lugar en al menos dos vehículos. La Policía sospecha de que la mujer que iba con Crespo en la moto fue la que avisó al grupo de asaltantes de su detención.
Este suceso ha provocado que el Gobierno considere "tomar medidas y plantearse la situación", aunque el subdelegado recordó que desde el pasado verano, cuando llegaron a La Línea agentes de refuerzo, han aumentado las incautaciones de hachís y tabaco de contrabando.
El asalto al hospital no dejó heridos ni causó daños de consideración, pero el personal del centro se concentró a las puertas de Urgencias para solicitar la puesta en marcha de un protocolo de atención a personas detenidas y una mayor seguridad.
La petición de que se pongan en marcha más medidas de seguridad va más allá del suceso, ya que los profesionales solicitan que, además del incremento de vigilantes, se ponga alguna barrera física para evitar las agresiones por parte de personas que lleguen exaltadas. El alcalde de La Línea, Juan Franco, volvió a exigir ayer un plan especial para la ciudad para atacar el problema "de raíz".
Un narco embiste a dos guardias con un todoterreno
Un día después de lo ocurrido en el hospital de La Línea, dos agentes de la Guardia Civil resultaron heridos ayer después de que el coche patrulla fuera embestido por un todoterreno cuando se encontraban haciendo labores de vigilancia en la zona del Zabal, en la misma localidad gaditana. El conductor del vehículo, presunto narcotraficante, fue detenido, informaron fuentes de la Guardia Civil. Los hechos se produjeron cuando los agentes se encontraban realizando labores de vigilancia. Como resultado del choque, el todoterreno, del modelo del que los narcotraficantes usan habitualmente para alijar droga, volcó, mientras que el de la Guardia Civil resultó con daños de consideración en uno de sus laterales.
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