Naeem Mohaiemen | CAAC

Memoria histórica desde las raíces

  • Naeem Mohaiemen asume, explora y detalla la historia de su país, Bangladés, con obras muy cercanas a su vida

La obra de Naeem Mohaiemen llega por vez primera al CAAC. La obra de Naeem Mohaiemen llega por vez primera al CAAC.

La obra de Naeem Mohaiemen llega por vez primera al CAAC.

Uno de los primeros recuerdos de Naeem Mohaiemen (Londres, 1969) es ir en el Volkswagen de su padre de Pakistán a Bangladés, donde iba a vender el vehículo. Recuerda el viaje por la alta velocidad del coche. Esta anécdota, simple a primera vista, permite establecer los tres pilares fundamentales que componen su obra: familia, historia y memoria.

La muestra explora estos tres elementos mediante obras muy cercanas a la vida del artista. De esta forma, la vida familiar cimenta el filtro utilizado en su trabajo exponiendo la volátil historia de Bangladés a través de recuerdos familiares.Para comprender la historia de ese Estado, hay que tener en cuenta tres acontecimientos. En 1905, aún en época colonial, se llevó a cabo una separación del territorio: la Primera Partición de Bengala, después anulada por la metrópolis, en 1911. Posteriormente, en 1947, con la independencia, se produce la división de la antigua colonia en dos Estados soberanos: la Unión (después República) India y Pakistán del que forma parte Bengala Oriental. Finalmente, en 1971, la guerra indo-pakistaní separa de Pakistán este territorio que se convierte en Bangladés.

Mohaiemen llega a esta historia mediante los recuerdos de sus padres, así se muestra en Baksho Rohoshyo, una colección de instantáneas hechas por su padre en la década de 1950. Sobre esas fotografías se abre una conversación entre cuatro interlocutores: su padre, sus tías y él mismo. El artista se retira del diálogo y toma una posición intermedia respecto al mismo: ni muy cercano (él no es protagonista) ni muy lejano (para captar la historia con interés). Así son sus familiares quienes llevan a cabo la conversación, exponiendo sus recuerdos sobre cuanto aparece en las instantáneas. Las transcripciones del coloquio varían en su longitud, pues cada recuerdo se percibe de manera distinta, siendo algunos fragmentos más valiosos, importantes o interesantes que otros. A veces aparecen menciones a distintas personas, nombres desconcertantes para el espectador pero que subrayan el rango familiar utilizado por la obra para perfilar su discurso.

'Two meetings and a funeral', fotograma de la película de Naeem Mohaiem. 'Two meetings and a funeral', fotograma de la película de Naeem Mohaiem.

'Two meetings and a funeral', fotograma de la película de Naeem Mohaiem.

La memoria del artista se relega a un segundo plano: al no ser su historia, aparece meramente como un narrador. Este es otro de los elementos importantes en su obra: disponerse en los márgenes para situar el foco en acontecimientos de interés que transforma y altera para destacar su lugar y su encaje en la historia nacional.

Estos recuerdos aparecen en I have killed. Son fotografías de imágenes de prensa recortadas. Fotografías muy especiales porque se han hecho con película Polaroid caducada, debido a la escasez de existencias de este material. Las fotos además se han tratado con resina con lo que la duplicidad de la imagen (por el mal estado de la película) y la inmersión en resina hace que las fotografías recuerden a fósiles conservados en ámbar. Las obras se perciben como objetos en forma de enigma a resolver, dado que apenas se puede percibir una figura con claridad. De manera inmediata, nos hacen pensar en algo antiguo, creado hace mucho tiempo: un vestigio. Mohaiemen utiliza estas cualidades tan características de materiales viejos como algo a explotar, buscando la preocupación existente en el momento en que se hicieron. De este modo remite a una década, la de 1970, densa en golpes de estado y surgimientos de regímenes autoritarios.

La película fue estrenada en la Documenta XIV (2017). La película fue estrenada en la Documenta XIV (2017).

La película fue estrenada en la Documenta XIV (2017).

Two meetings and a funeral nos traslada a las aspiraciones utópicas que Vijay Prashad planteó para el Tercer Mundo. La película -estrenada en la Documenta XIV (2017)- explora las relaciones entre el Movimiento de Países No Alineados y la Organización de Cooperación Islámica. Las pretensiones de ambas entidades eran desligarse por completo de todo el sistema colonial establecido, creando una nueva manera de globalidad basada en las naciones del Sur Global (Asia, África, América Latina y Oriente Medio). Sin embargo, esta utopía se vio truncada tanto por agentes externos -todos los que se oponían a un liderazgo ajeno al monopolio euro-americano- como internos, siendo 1970 uno de los momentos claves de la pretensión de relacionar y conectar socialismo e Islam, como religión unificadora. Mohaiemen hace un viaje a través de la arquitectura transnacional y retrata conversaciones con algunos de estos dirigentes, exponiendo así los conflictos internos y las tensiones entre quienes sostenían perspectivas de futuro más ligadas al socialismo y quienes lo hacían centrándose en ideales islámicos.

Naeem Mohaiemen asume, explora y detalla la historia de su país mediante la memoria familiar, fragmentos de prensa y la memoria de de proyectos ambiciosos aunque frustrados. Narra historias que ya existían pero nunca habían sido retratadas desde la perspectiva de los ciudadanos de un estado joven con tanta pobreza como potencial humano.

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