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Cofradias

Una segunda carrera oficial

SI hay una calle en Sevilla sobreexpuesta a las cofradías, más allá de la propia carrera oficial, esa es Orfila. Esta céntrica vía presenta todos los elementos que pueden condicionar el buen desarrollo de una jornada. Se puede considerar la segunda carrera oficial del Miércoles Santo. Por allí pasan seis de las nueve hermandades del día. Y además, una de ellas, la de los Panaderos, realiza su salida desde allí mismo. Por todo ello, la calle Orfila está catalogada como "zona especial" por la Policía Nacional. Sigue generando problemas y algún quebradero de cabeza, pero sus problemas nada tienen que ver con los de los años 90.

El actual orden del Miércoles Santo es fruto del acuerdo alcanzado en el año 1992. Para tratar de solucionar esta jornada tan conflictiva las hermandades de La Lanzada, que cerraba la jornada, y los Panaderos, que ocupaba el cuarto puesto, acordaron permutar sus lugares. Con este cambio se solucionaba un problema evidente que afectaba a la salida de los Panaderos de su capilla, que en la mayoría de las ocasiones era bloqueada por otras cofradías que discurrían por allí. Aquel año, la cofradía de San Martín partió de su templo a las 17:50 y los Panaderos lo hizo a las 19:15, antes de que la sexta corporación de la jornada, el Cristo de Burgos, pasara por Orfila.

El cambio de orden hizo que el Miércoles Santo no fuera conflictivo. Los Panaderos formó su cortejo en la Parroquia de San Andrés y sus pasos, tras salir de su capilla, dieron un rodeo por Daoíz, García Tassara y Jesús del Gran Poder para llegar al Duque. El experimento para el conjunto de la jornada fue satisfactorio, tanto que se ha mantenido hasta hoy. En cualquier caso, para los Panaderos sigue siendo un anhelo recuperar su lugar, aunque no lo hayan planteado con determinación, como aseguró a este periódico el delegado del día, Mateo Domingo González Gago: "En los ocho años que llevo yo no han puesto nunca como objetivo prioritario el cambio de lugar. No les gusta ser la última, pero son capaces de sobrellevarlo".

La calle Orfila es una segunda carrera oficial durante el Miércoles Santo con cofradías desde primera hora de la tarde hasta pasadas las tres de la madrugada. La primera en pasar es la Sed, que lo hace sobre las 16:30. Justo detrás va San Bernardo. Entre las 18:30 y las 20:30 se produce un paréntesis, aunque las vallas que se colocan y el control que la Policía Nacional realiza depara que casi todo el público permanezca en este lugar sin moverse, máxime cuando muchos de ellos acuden para ver salir a los Panaderos.

Sobre las 20:30, es la del Cristo de Burgos la hermandad que transita por esta carrera oficial. Justo cuando termina de pasar la cofradía de San Pedro, comienza a salir los Panaderos. La hora oficial son las 21:05, aunque la hermandad se ve obligada a posponer en ocasiones su puesta en marcha si hay retrasos. Hay un hecho que sí es problemático para los Panaderos: a sus nazarenos les cuesta muchísimo trabajo poder llegar a la capilla debido al bullicio y al tránsito de las demás cofradías. Para poder sacar la cofradía y aliviar en parte a su sufrido cuerpo de nazarenos, hace unos años se retomó el itinerario de 1992 y se da un rodeo antes de llegar a la Campana.

En los últimos años el día ha funcionado con normalidad, más allá de pequeños retrasos. Si éstos fueran grandes y los Panaderos no pudiera salir de su capilla sí habría un serio problema: "Mientras que los Panaderos no pueda salir no pueden avanzar ni el Buen Fin ni la Lanzada que vienen de regreso por la calle Cuna y pasan después por Orfila". Esta situación se dio en el año 2009, cuando se produjo un colapso. Pero la normalidad suele ser la tónica predominante: "La situación está todo lo bien que puede estar. Hace años que no hay grandes problemas. La Policía Nacional tiene muy controlada la calle. No hay grandes problemas de orden público".

Aunque el nudo gordiano de la calle Orfila se produce el Miércoles Santo, hay otra jornada de la Semana Santa que presenta muchos problemas en este punto: la Madrugada. En la encrucijada entre Orfila, Laraña y Cuna se encuentran dos hermandades: los Gitanos y la Macarena. La primera va camino de la Campana y tiene que hacer un esfuerzo ímprobo para comprimir su cuerpo de nazarenos y así dejar la esquina libre a la Macarena, cuya cruz de guía tiene que aguardar cada año un buen rato. Para desatascar este tapón, uno de los importantes de la Madrugada, este año los Gitanos continuará de frente por San Andrés para dar el mismo rodeo de los Panaderos y así poder llegar a la Campana con más desahogo y sin una compresión excesiva.

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