Naufragio sin timonel al mando (85-90)

Cb sevilla - Ucam Murcia · la crónica

Sin una buena dirección en la pista, los de Casimiro encadenaron otra derrota. Campazzo marcó las diferencias ante un colista hundido.

Foto: Juan Carlos Vázquez
Foto: Juan Carlos Vázquez
Pablo Salvago, Sevilla

01 de noviembre 2015 - 16:01

El tiempo de las excusas se ha acabado. Que sí, que hay club esta temporada y hay que estar muy agradecidos. Mensaje comprendido, pero basta ya de echar la mirada atrás. Toca hacerlo hacia adelante, echarle un vistazo a la clasificación y comprender que algo se está haciendo mal. El pasado es historia. Toca vivir el presente y levantarse porque el Baloncesto Sevilla encadenó su cuarta derrota consecutiva y si no hay una reacción coral no habrá más excusas que poner el próximo junio.

El "casi gana" no sirve. En el deporte profesional sólo cuentan los resultados y el conjunto hispalense encadenó otro tropiezo por sus errores propios. Fallos muy graves con los que también se podría mirar al pasado, al momento de la confección de la plantilla, pero llegados a este punto es mejor pasar a la acción y subsanar el error que lamentarse hasta que no haya margen para la reacción.

Una cosa ha quedado clara tras el encuentro frente al UCAM. El equipo no tiene base. No hay un jugador que lleve la manija y sin timón ni timonel, el barco navegará a la deriva. A Anderson se le ha acabado el crédito. Un jugador que es capaz de moverse para recibir el balón en el saque de fondo cuando el rival presiona, que bota y bota la pelota, y la vuelve a botar. Que no dirige, ni asiste ni anota. Que no suma. Sólo resta. Así, con un Miljenovic por hacer, Campazzo y Cabezas camparon a sus anchas sobre el parqué para, también en palabras del técnico murciano, Fotis Katsikaris, decantar un igualado duelo a su favor que en otras parcelas estuvo siempre parejo: Balvin contrarrestó a Lima, 31-30 en rebotes y 14-12 en triples. El factor decisivo, la dirección. Ausencia de ella de un lado y magia en el otro.

Y eso que empezó enchufado el CB Sevilla desde el perímetro. Con cuatro triples de Nachbar (4/4 en el primer cuarto), dos de Bamforth y otro de Berni intentaba abrir brecha, pero el UCAM se recompuso desde el 20-12 y Katsikaris lanzó un mensaje claro en el tiempo muerto: balones a Lima. El brasileño o sacaba falta o anotaba. Es un valor seguro ante rivales de perfil bajo y su equipo reaccionó a tiempo para que los sevillanos no se lo creyesen.

También a golpe de triple, esta vez de Oriola, abrió el cuadro de Casimiro el segundo cuarto. Tanto acierto debió confundir a los sevillanos, más preocupados de buscar el tiro exterior que de mirar hacia dentro (29 triples frente a los 28 lanzamientos de dos puntos). Hasta que Balvin demostró que se puede contar con él. El checo aprovechaba sus centímetros para machacar el aro y rebotear y con los puntos de Oriola el CB Sevilla abría brecha: 48-39. Nueve puntos que para un conjunto cogido con alfileres son oro, pero la falta de un buen director se hizo patente a pocos segundos del descanso. Podían ampliar esa renta los cajistas, pero mientras Anderson botaba y botaba en el centro del campo consumiendo el tiempo Campazzo metió la mano y robo la bola para encarar solo la canasta.

Después, otra pérdida en el saque de fondo ante la presión murciana, pero por fortuna Wood falló el lanzamiento. La siguiente pifia en la colección de Anderson llegó tras la reanudación. Jugada marca de la casa. Bota tanto que el tiempo se consume y en la penetración a la desesperada recibe un soberbio tapón que le costó el banquillazo. Con Miljenovic al mando, pese a que está verde, funcionó mejor el CB Sevilla y llegó un nuevo tirón. Cómo no, desde el triple. Bamforth primero y Nachbar después pusieron el 58-50, pero Antelo, cómodo con la defensa del esloveno, respondió desde el perímetro. Nachbar se veía fácil y lo probó de nuevo, falló y Campazzo sí acertó para dejar la ventaja local en un suspiro.

La igualdad sólo se rompería por errores propios y en esa faceta este Caja es capitán-general. En el enésimo balón que se comió el CB Sevilla ante la presión del rival en el saque Anderson se fue al banco en el minuto 34 y Berni fue el encargado de subir el balón los últimos cinco minutos. En los minutos clave Casimiro dejó de confiar en sus bases. Y fue en el momento en el que el UCAM tomó la delantera por segunda vez en el choque, desde aquel 20-21 en el primer cuarto. Un 3+1 de Benite ponía por delante a los visitantes, después de que el cuadro andaluz dominase desde el inicio el marcador, que no el partido. Con el 69-72 se encendieron las alarmas, porque cuando el choque está en un pañuelo la sensación de fragilidad que da este Caja no augura nada bueno.

Efectivamente. Desde ahí ya fue a remolque el conjunto sevillano, que llegó a empatar el duelo con otro triple de un Nachbar más cómodo en el perímetro que ensuciándose en la pintura, pero desde ese 81-81 despegó el UCAM de la mano de un genial Campazzo. Siete puntos consecutivos del argentino, ante un equipo sin ideas para atacar ni un líder capaz de coger los mandos de la nave, finiquitaron el duelo, por mucho que Nachbar se sacase un 3+1 de la manga. Y aun así, tuvo una última opción el cuadro hispalense. Falló en la penetración Campazzo, pero el rebote, que era oro con segundos aún por jugar, se quedó en las manos visitantes para que Kelati cerrase el partido desde la personal.

Ficha técnica:

85 - CB Sevilla (23+25+15+22): Anderson (-), Bamforth (14), Berni Rodríguez (15), Nachbar (28), Balvin (12) -cinco inicial-, Alfonso Sánchez (-), Henton (4), Miljenovic (2), Slokar (-) y Oriola (10).

90 - UCAM Murcia (23+18+21+28): Campazzo (25), Benite (5), Sadiel Rojas (6), Antelo (17), Lima (16) -cinco inicial-, Cabezas (5), Radovic (-), Lishchuk (-), Wood (8) y Kelati (8).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Francisco José Araña y Sacristán. Eliminaron por cinco faltas al local Berni Rodríguez (m.40).

Incidencias: Partido de la cuarta jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de los Deportes San Pablo de Sevilla ante 3.418 espectadores, entre ellos medio centenar de murcianos.

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