"Yo hago el trabajo de pico y pala; hay gente que lo valora y otra, no tanto"
Duscher se siente a gusto en el rol de "obrero" a la sombra de las estrellas de un equipo del que elogia la capacidad de reacción pese a los duros palos de la UEFA y la Copa · "Jiménez lo hace todo de corazón, es joven y puede aportar muchísimo", dice
-¿Cómo le va por Sevilla?
-Bien, muy bien. Por lo menos, para ser mi primer año, las cosas están saliendo bien. Estamos muy contentos, la ciudad es muy linda y desde el primer momento estamos muy bien en Sevilla. Y con la primavera, espectacular. Y las cosas deportivas están saliendo bien, sólo falta rematar la temporada.
-¿Se esperaba jugar más?
-Va bien la cosa, estoy teniendo bastante participación. Fue una lástima quedar fuera tan pronto de la UEFA y lo de la Copa fue duro. Si hubiera habido más partidos, habría participado más, pero estoy bien y para ser la primera campaña no me puedo quejar.
-Mirando las estadísticas, lleva 20 partidos de Liga...
-Sabía que iba a ser complicado porque hay grandes jugadores. Vine para sumar, no vine como un fichaje estrella, llegué a última hora. Y sabía que tenía que ganarme un puesto y que arrancaba desde atrás. Por ahí, con la confianza que me dio el entrenador, las cosas fueron saliendo bien y, bueno, sé que puedo dar mucho más. Tenía que adaptarme y conocer a la plantilla, y la verdad es que todo va bien, aunque soy consciente de que puedo dar más. Son muchos jugadores nuevos, el equipo recién se conoció este año en muchos casos, nos costó coger el estilo de juego que se busca y que se va encontrando poco a poco, y eso hace que la proyección ahora sea mayor.
-Ahora el juego del equipo no para de recibir elogios...
-Yo creo que se basa todo en que se han recuperado muchos futbolistas. En las segundas partes el equipo está mucho más fresco que al principio o a mitad de temporada. Ahora hay gente importante muy fresca y en buena forma y el que entra en la segunda parte le da un plus de chispa al equipo. Ésa es la ventaja del equipo grande. Es lo que se necesitaba; si hubiera sido así, sin tantas lesiones, desde el principio habría sido igual.
-El equipo funciona muy bien y eso coincide con su continuidad. Sin embargo, no suena mucho el nombre de Duscher.
-No me gusta hablar mucho de lo mío. Eso lo dejo más para la prensa o el míster. Yo me centro en jugar y en rendir cuando me toca y en ayudar desde fuera cuando no. El trabajo que hago no es de un goleador, es un trabajo oscuro y es más reconocido por determinada gente que por la mayoría. Yo hago el trabajo de pico y pala, de obrero; hay gente que lo valora y otra gente, no tanto. Pero yo disfruto robando un balón tanto como dando un pase. Cada uno aporta lo suyo y entre todos vamos hacia el objetivo.
-Parece que los tragos de UEFA y Copa no han dejado secuelas en la Liga. ¿Cuál ha sido la clave?
-Más que nada, el trabajo de la semana y no bajar los brazos nunca. Fueron palos difíciles de superar, tanto uno como otro. Éramos conscientes de que estábamos arriba, de que el objetivo marcado se estaba cumpliendo. No recuerdo la fecha en la que nos pusimos quinto o sexto, y sabíamos que no podíamos bajar de ahí. Y fueron palos duros. Quedar tan pronto fuera de Europa e ir con un resultado bueno y caer en la Copa, de la manera en que se cayó, duele. Puedes caer, pero la manera duele. Sin embargo, el equipo reaccionó a todo eso.
-Ahora que funciona el equipo como un reloj, ¿no le habrá venido mal el parón?
-Mejor. Hay jugadores que salen de lesiones y puedes agarrar mejor la preparación física. Se está trabajando bien físicamente y para la cabeza es bueno parar. Para los que venían jugando mucho sirve para recuperar energías y cargar las pilas. Queda poco para el objetivo y, más allá de tratar de ganar siempre, el nivel de juego y hacer disfrutar a la gente también es lindo.
-Ahora está el ambiente más tranquilo, pero, ¿le ha sorprendido el nivel de exigencia y las constantes críticas al juego?
-Las críticas siempre van a darse y más en un club grande. Lo bueno de ahora es que tenemos frescura en los segundos tiempos. Más allá de que no haya lesiones o que haya poca gente, en los últimos veinte minutos hay frescura y se nota la diferencia. Y también hay jugadores en un gran momento de forma, como Perotti, Kanoute, Romaric... Jesús Navas ha estado bien en muchas fases del campeonato. Y todo hace que el equipo haga la diferencia. La frescura es fundamental.
-Pero, ¿ese continuo debate sobre Jiménez...?
-Es normal en un club que ha ganado muchas cosas en tan poco tiempo. Se sigue exigiendo. Me pasó en el Dépor cuando, tras cinco años en Champions, llegó el bajón. Es normal que la gente se enfade si no salen igual las cosas. Pero mejor que se enfade entre los cuatro primeros que más abajo, eso hace que la recuperación se anticipe. También puede ser porque el anterior entrenador logró cosas importantes, pero el míster siempre es el que más trabaja, el que hace las cosas bien siempre, el que más quiere ganar títulos... Y es de la casa, lo que hace lo hace de corazón y eso suma mucho. En la temporada se han hecho las cosas bien, él es joven y puede aportar muchísimo y dar muchas cosas al Sevilla. Todos los entrenadores tienen críticas, pero creo que las cosas se están haciendo muy bien.
-¿Qué le ha sorprendido más gratamente? ¿Equipo, club o afición?
-Tanto el trato del club como el de la gente. El apoyo que da la gente al equipo ha sido siempre muy bueno. Hay muchas cosas, pero eso es lo que me ha llamado más la atención. De los jugadores ya sabía cómo jugaban cada uno, aunque Kanoute me ha sorprendido, más allá de lo futbolístico, como persona. Siempre trabaja como el que más. Me ha sorprendido por la humildad, paralela a su grandeza en la cancha.
-Palop ha avisado sobre el peligro de creer que la Champions está lograda. ¿Es un mensaje al equipo o más bien al entorno?
-Al equipo no. Sabemos que hasta que no estemos clasificados tenemos que seguir la misma línea. Ya lo dije hace unas semanas. Quedan diez partidos y pierdes dos y te complicas. Y queda bastante. No hay que bajar el nivel, hay que seguir trabajando como hasta ahora. Creo que no vamos a tener problemas, creo que Andrés lo dice porque queda bastante. Llevamos el buen camino, pero hasta que no estemos ahí hay que seguir. El mismo Valladolid no nos dejó jugar los primeros 45 minutos. Luego la calidad y el cansancio decidieron.
-No querrá ni oír hablar del cuarto puesto...
-Claro que no. Terminar el cuarto después de estar casi todo el año ahí arriba y con una gran ventaja no nos gustaría. Pero el Villarreal está a seis puntos y eso son sólo dos partidos. Hay que seguir y tratar de ganar el que viene y que al Villarreal le salga un mal resultado.
-¿Qué puede decir del próximo rival, el Recreativo?
-Los rivales de local dan más que de visitante. Se están jugando el descenso, aunque no sé los puntos que tienen. Al Valencia le hizo un buen partido y va a ser difícil, aunque fuera de casa estamos bien.
-¿Ve al equipo en condiciones de mantener el pulso en el denominado Tourmalet?
-Van a a ser partidos diferentes, pero estamos muy bien y mi idea es ir partido a partido, sea el Recre o el Barça. Ahora no podemos pensar en el Getafe, por ejemplo. Hay que sumar los tres puntos y esperar a ver qué hace el Madrid, porque puede pinchar y así nos acercaríamos. Quedan muchos puntos y todo depende de la exigencia y la concentración que tengamos, y por ahí estamos muy bien.
-¿Se ve muchos años por aquí?
-Estoy muy contento acá, pero en el fútbol nunca se sabe. Tengo este año y dos más y me siento muy a gusto. Luego dependerá del club y del entrenador. Pero estoy muy contento acá en el Sevilla.
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