CCM perdió 740 millones en 2008 y recibirá 1.300 del Fondo de Garantía
La caja declaró a la CECA unas ganancias de 29,8 millones antes de la intervención del Banco de España en marzo · Bruselas da el primer paso para endurecer la vigilancia de los 'hedge funds'
Las apariencias engañan. A veces demasiado. Caja Castilla-La Mancha (CCM), el caramelo envenenado que Unicaja estuvo a punto de aceptar, sufrió en 2008 unas pérdidas de 740 millones de euros. Es la conclusión del Banco de España, que en su día vislumbró a través de la CECA una radiografía tan radicalmente distinta que situaba los beneficios de la caja en 29,8 millones.
La entidad destacó en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que las dificultades que ha atravesado en los últimos meses se han reflejado también en los resultados del primer trimestre de 2009, con unas pérdidas provisionales de 11 millones de euros, aunque "la caja mantiene un patrimonio neto positivo y sigue siendo plenamente solvente", destacaron los gestores nombrados por el Banco de España.
La parte positiva es que CCM podrá nutrirse del Fondo de Garantía de Depósitos, dotado con más de 6.000 millones que aportan las propias cajas. La entidad manchega emitirá participaciones preferentes por valor de 1.300 millones de euros suscritas íntegramente por el fondo. Con esta operación, el ratio de solvencia de la caja se situaría en el 11%, superando ampliamente el mínimo que marca la normativa, mientras que el ratio de recursos propios de primera categoría (Tier 1) alcanzaría el 7,2%.
Caja Castilla-La Mancha, que precisó que en todo caso mantiene un patrimonio neto positivo, indicó también que ha acordado la próxima incorporación de Xavier Alcorta como director general del grupo CCM, permaneciendo Gorka Barrondo como director general de la caja.
CCM fue intervenida el pasado 29 de marzo por el Banco de España, convirtiéndose en la primera y hasta ahora única actuación del Estado en la actual crisis financiera, que acordó la sustitución del consejo de administración de la caja, encabezado por su presidente, Juan Pedro Hernández-Moltó, por tres administradores pertenecientes al Banco de España. El Gobierno aprobó también ese mismo día un real decreto ley por el que se autorizaba la concesión de un aval del Tesoro a la financiación que otorgue el Banco de España, por un importe máximo de 9.000 millones, a favor de CCM. En lo que respecta a los datos del resultado de la caja a cierre de 2008, los únicos que se conocían eran los procedentes de la CECA, que arrojaban un beneficio consolidado de 29,86 millones, lo que suponía una caída del 87%.
La opacidad del mundo financiero ha quedado demostrada con éste y otros muchos ejemplos. Esta convicción llevó ayer a la Comisión Europea (CE) a proponer a los Veintisiete endurecer la vigilancia de los fondos de alto riesgo (hedge funds), a cuyos gestores quiere exigir una autorización para operar en la UE, y abogó por limitar los sueldos e indemnizaciones de los ejecutivos. Estas dos iniciativas forman parte de un paquete más amplio cuyo objetivo final es reformar el sistema financiero comunitario, cubriendo los agujeros detectados tras el estallido de las turbulencias en los mercados globales.
El comisario de Mercado Interior, Charlie McCreevy, autor de las propuestas, destacó que la UE será la primera jurisdicción mundial en someter a regulación a la industria de inversión alternativa, que incluye los hedge funds, pero también los fondos de capital riesgo, capital privado (private equity) y los que invierten en el sector inmobiliario, en infraestructuras y en materias primas. El Ejecutivo comunitario matizó que estos instrumentos no son culpables de la crisis financiera, aunque admitió que pueden haber contribuido al desorden, y destacó el consenso internacional sobre la necesidad de regular más estrictamente el sector.
El texto propuesto por Bruselas debe ser debatido por los Veintisiete y en el Parlamento Europe. La idea es imponer nuevas exigencias sólo a los fondos cuya cartera de activos supere los 100 millones de euros (500 millones si no recurren al endeudamiento).
Para poder operar en la UE, los gestores de esos fondos tendrán que recibir una autorización del supervisor del Estado miembro donde estén domiciliados. Según los cálculos de Bruselas, los umbrales fijados en la directiva cubren al 30% de los gestores de "hedge funds" presentes en la UE y al 90% de los activos.
Además, deberán ofrecer información detallada sobre su proyecto y estrategia de inversión, así como sobre la estructura del fondo, la gestión de riesgos, la valoración de los activos y los mecanismos de auditoría.
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