Grecia ensombrece el Día de Europa
S&P rebaja dos escalones la deuda helena tras las noticias sobre la posible ampliación del rescate · La nueva ayuda genera división en la UE, con el Reino Unido y Finlandia como países más reticentes.
Ayer, 9 de mayo, se celebró el Día de Europa. La jornada, sin embargo, no estuvo marcada por la unidad que estuvo en el espíritu de la fundación de la Comunidad Europea. La crítica situación de Grecia, con muchas dificultades para pagar sus deudas a pesar de haber sido ya rescatada, está generando tensiones acerca de cómo resolver el problema. El Reino Unido ya ha manifestado que no está dispuesta a apoyar una nueva ayuda, una de las opciones que se barajan. Ayer el populista y euroescéptico finlandés Timo Soini, cuyo partido es ya fuerza de gobierno, criticó los rescates por ser "claramente malos" para Europa. Y Holanda consideró casi una afrenta la reunión en principio secreta del viernes en la que los cuatro grandes del Eurogrupo (Alemania, Francia, Italia y España) trataron la cuestión griega.
Para más inri, Standard & Poor's rebajó dos escalones la deuda griega a largo plazo, desde BB- a B. La de corto plazo pasó de B a C. En su nota explicativa, la agencia de calificación afirma que esta rebaja es reflejo de la postura favorable de los países de la Eurozona hacia alargar en el tiempo (a 7,5 años) el plazo de vencimiento del rescate de 110.000 millones concedido hace ahora un año y con el que se pretendía salvar a Grecia de la quiebra. En la misma línea, Moodys amenazó ayer también con rebajar la calificación.
Atenas, por su lado, pidió reducir aún más el interés del préstamo de la UE y el FMI, que ya fue flexibilizado del 5,5% al 4,4%. Lo que no contempló es la posibilidad que apuntaba el semanario alemán Der Spiegel de la salida del euro. Y tampoco parece estar en la agenda la reestructuración de la deuda. Lo que está claro es que el país heleno no está en condiciones de volver a financiarse en los mercados a partir de 2012, como estaba previsto, y es necesario arbitrar una solución.
Desde mayo de 2010, el déficit público griego se ha reducido en cinco puntos, pero la deuda pública, que representaba el 115% del PIB hace un año, alcanzará a fines de 2011 el 152%. Los ingresos fiscales siguen siendo insuficientes, a causa de la profunda recesión y de la persistencia del fraude. El resultado es que las tasas de obligaciones a diez años, consideradas prohibitivas en mayo de 2010 cuando superaban el 9%, prosiguieron su escalada y se situán por encima del 15%.
Además, mientras la situación empeore, el riesgo de contagio a España seguirá presente, aunque por ahora esté descartado. En su edición de ayer, el diario británico Financial Times volvió a poner el asunto sobre la mesa. Pero un portavoz del Gobierno alemán, sin embargo, insistió en el discurso reinante: Madrid ha adoptado un programa "muy estricto" de reformas con el que se ha alejado sustancialmente de Grecia, Irlanda y Portugal. Pero el miedo es libre, y la prima de riesgo española, el diferencial con el bono alemán, se elevó de 207 a 220 puntos básicos ayer, y la bolsa cayó un 2,02%.
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