Takata se declara en quiebra por sus airbags defectuosos

Agencias

Tokio, 27 de junio 2017 - 02:32

La empresa nipona Takata se declaró ayer en bancarrota, lo que puso fin a una larga agonía financiera derivada del escándalo global de sus airbags defectuosos y constituyó la mayor quiebra de una compañía japonesa.

La empresa solicitó protección legal en un tribunal de Tokio, así como en EEUU para su filial TK Holdings, y emprenderá ahora un proceso de reestructuración bajo la tutela de la también estadounidense Key Safety Systems, que se hará con el control del fabricante nipón.

La empresa cifró sus obligaciones de pago en 3.043 millones de euros el pasado marzo, aunque su deuda real triplicaría esa cantidad al incluir el coste de la llamada a revisión de más de 42 millones de vehículos en todo el mundo debido a sus airbags defectuosos.

Takata, uno de los principales fabricantes mundiales de airbags y sumida en números rojos desde 2014, protagoniza así la quiebra más sonada de una empresa nipona, además de la mayor llamada a revisión nunca vista en el sector del motor.

El origen de sus problemas es un fallo en la fabricación de sus airbags, ignorado por la compañía pese a que lo detectó en 2005 y por el que ahora afronta multas multimillonarias de las autoridades estadounidenses, además del coste inasumible de sustituir todos los dispositivos defectuosos y compensar a los fabricantes involucrados.

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