Cumbre empresarial de la CEOE Las constructoras piden ortodoxia y ven riesgo en la subcontratación

Antonio Garamendi y Manuel Manrique, presidentes de CEOE y Sacyr, en la cumbre empresarial.

Antonio Garamendi y Manuel Manrique, presidentes de CEOE y Sacyr, en la cumbre empresarial. / EP

La ortodoxia económica, los riesgos del trabajo en remoto y de la subcontratación de servicios se han convertido en los asuntos centrales en una nueva jornada de la Cumbre empresarial celebrada este jueves y que organiza la CEOE.

Las empresas de construcción e infraestructuras Ferrovial y Sacyr han apelado a la ortodoxia en materia económica para afrontar el proceso de reactivación tras la pandemia y para una salida más rápida de la crisis.

El presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, insistió en que “se necesita con urgencia un plan de reactivación basado en la ortodoxia económica que necesariamente incluya ayudas a las personas más necesitadas”.  Y agregó: Se precisa un plan de estímulos para dar liquidez suficiente a las empresas, a autónomos y a particulares, que respete la seguridad jurídica, la flexibilidad laboral y que incluya una política fiscal que no aumente la presión sobre sociedades y particulares”.

El consejero delegado de Merlin Properties, Ismael Clemente,  alertó de los “peligros” del teletrabajo y se mostró convencido de que los actores que enarbolan esa bandera para su implantación permanente tras la Covid-19 no están interesados en la productividad.

La presidenta de Eulen, María José Álvarez, alertó del peligro de que empresas y administraciones públicas tiendan a cancelar la contratación de servicios con compañías como la suya, lo que conllevará destrucción de empleo y un coste de desvinculación que “de mala manera” se podrá asumir.

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, resumió en tres las claves para retomar la actividad económica: el fomento de la colaboración público-privada, con fórmulas para movilizar recursos privados, encabezar la lucha contra el cambio climático, que a su juicio daría lugar a nuevos sectores de actividad, y atraer a la inversión extranjera. Sobre esta última cuestión, Manrique ha dado importancia a los fondos de inversión “seguros y sostenibles”.

El presidente de la multinacional andaluza Ayesa, José Luis Manzanares, demandó un tratamiento fiscal favorable a la exportación y para las empresas que trabajan en el exterior.

Manzanares pidió que se evite otra gran crisis de la ingeniería. La depresión de 2008, dijo, “fue muy cruel con las ingenierías. Desapareció el 80% de las empresas. Estamos ante una recesión mucho peor, pues afecta a todo el mundo. Y lo que ocurrió en el pasado no puede repetirse, porque la ingeniería constituye el cerebro de un país”.

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